Mauricio Macri da por superada la interna de Cambiemos y lo atribuye a la radicalización del Gobierno

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Tras la marcha del #17A, el Gobierno ve a Mauricio Macri como candidato

Para el ex presidente, la disputa quedó saldada a favor del ala intransigente. Hoy participa de un Zoom de la mesa nacional de la fuerza opositora

Por: Martín Bravo

En su regreso al país, Mauricio Macri dio por superada la disputa entre duros y moderados en Juntos por el Cambio. “Agotada”, consideró la discusión saldada a favor de los intransigentes, y lo adjudicó en buena parte a las últimas decisiones de Alberto Fernández.

Activo en las conversaciones con referentes de la coalición opositora y preocupado por las causas judiciales que involucran a su familia, el fundador del PRO profundizó las críticas al Gobierno y habló de un “cóctel explosivo” por la crisis económica potenciada por la pandemia, el estilo más confrontativo del Presidente y las internas en el Frente de Todos, lo que de acuerdo con su mirada dejó sin margen a los que planteaban posturas conciliadoras.

Aun así Macri dio señales de distensión con Horacio Rodríguez Larreta, el principal desafiante de su liderazgo en el PRO y paciente constructor de su propio proyecto presidencial para 2023.

Cerca del ex mandatario remarcaron que volvió a tener contacto frecuente con el jefe de Gobierno y que avala sus intentos de equilibrio en la relación con Alberto Fernández. Sus cuestionamientos internos esta vez apuntaron a otros dirigentes, como Rogelio Frigerio y Emilio Monzó, que se habían diferenciado de modo más tajante en la previa a las protestas del 17 de agosto.

En la sede de Parque Patricios confirmaron el vínculo más fluido con Macri, aunque ratificaron que Rodríguez Larreta no se moverá de su idea de evitar la confrontación. “Horacio va a seguir con la apología de la moderación, no se va a subir a ningún ring. Sí va a dar su opinión en temas de relevancia como pasó con la reforma judicial y Vicentin”, sostuvieron.

Macri respaldó al jefe de Gobierno por su rol ejecutivo en el contexto de la pandemia, luego de que hace un tiempo cuestionara lo que consideraba una excesiva cercanía con el Presidente.

“Eso había sido por la falta de diferenciación, algo que ya cambió bastante, pero nunca plantemos que no había que sentarse. Horacio o Cristian (Ritondo) tienen que dialogar por sus funciones, pero es el Presidente el que se radicalizó y rompió los canales”, analizó uno de los dirigentes más cercanos a Macri, instalado desde el jueves en la Quinta Los Abrojos.

El ex mandatario a su vez dejó trascender su “preocupación por el avasallamiento institucional y a la Justicia” reflejado en múltiples situaciones, desde el conflicto en la Cámara de Diputados hasta la toma de tierras, según transmitió a ex funcionarios con los que habla casi todos los días.

También su inquietud por el combo de crisis económica e internas crecientes en el Gobierno. A Alberto Fernández le endilgó “falta de credibilidad y pérdida del valor” de su palabra y a diferencia de otros referentes dejó de trazar diferencias entre el Presidente y Cristina Kirchner. Hace dos semanas se habían cruzado por una conversación privada en marzo, de la que el Presidente aseguró que Macri le pidió que no cerrara la economía y “que mueran los que tengan que morir”.

Ahora desde Buenos Aires, Macri participará este lunes de la reunión virtual de la mesa nacional de Juntos por el Cambio. Durante su estadía en Europa no dejó de conectarse en esos encuentros semanales y mantuvo la centralidad del espacio, más allá las críticas internas por el viaje -con su mujer Juliana Awada y su hija Antonia-, que incluyó descanso en la Costa Azul y actividades en Zurich como titular de la Fundación FIFA.

En esa línea interpretó Macri la frase de Alberto Fernández, irónico sobre “si tendrá otras” vacaciones, como una chicana más que como una referencia a las causas judiciales. Al ex presidente le preocupa en especial el expediente del Correo Argentino que involucra a sus hijos Gimena, Agustina y Francisco por haber sido accionistas de SOCMA, la controlante de la compañía.

Desde su regreso el ex mandatario habló también con Elisa Carrió, el radical Alfredo Cornejo y su núcleo más cercano integrado por Patricia Bullrich, Fernando De Andreis y Miguel Pichetto, entre otros.

En el intento de cerrar filas, desde ese sector buscaron relativizar las “etiquetas” de duros y moderados. “Mauricio siempre pregonó el equilibrio, y más dialoguista que lo que Miguel en el Senado no hay… Lo que no tiene sentido es forzar cosas que no suceden. La demanda ordena la política y la oferta electoral, de abajo hacia arriba y no al revés”, argumentaron con un discurso patentado por Marcos Peña, otro ex funcionario con contacto habitual con Macri.

Por el momento quedará latente la tensión por la definición de las candidaturas. Los intendentes bonaerenses del PRO lanzaron la advertencia de que esta vez “no habrá dedo” de Macri ni de Vidal en el distrito. “¿Cómo no va a tener injerencia un ex presidente que sacó el 41% de los votos? Pero para eso falta todavía”, fue la respuesta. (Clarín)

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