Aislado por el Covid, Horacio Rodríguez Larreta aún no definió si aplicará más restricciones en la Ciudad

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Según publica Clarín Encabezó una reunión virtual de su mesa de salud. Los funcionarios porteños esperan el anuncio del Gobierno sobre un eventual toque de queda nocturno, aunque son reacios a endurecer las medidas.

Por: Martín Bravo

Acompañar las medidas dispuestas por Alberto Fernández, sin alentar mayores restricciones. Horacio Rodríguez Larreta tomó esa postura en la definición de los nuevos anuncios del Gobierno nacional en coordinación con los distritos para intentar contener el rebrote de la pandemia. Recién llegado de Cariló, y con la confirmación de su contagio de coronavirus, el mandatario porteño encadenó reuniones virtuales para ajustar el posicionamiento y los detalles de la nueva etapa.

A diferencia de los funcionarios de la provincia de Buenos Aires, más inclinados a tomar medidas firmes, en la Ciudad tomaron distancia e insistieron en seguir la evolución de los casos, casi con la certeza de que no habrá margen para imponer una cuarentena estricta. “Cerrar es imposible, después de tantos meses de encierro y con las pymes quebradas. ¿Cómo obligás al que abrió el bar hace poco? Hay que proteger el laburo”, dijo una fuente a Clarín.

Aun así la jefatura de Gobierno porteño avala las restricciones a las reuniones nocturnas, aunque aguardará la definición de Nación. Así lo decidió Rodríguez Larreta a su regreso de la Costa y lo expresó ante la propuesta de Alberto Fernández en la reunión con los gobernadores.

“Estamos de acuerdo. En la Ciudad en enero cayó la nocturnidad, pero es una medida que puede ayudar sin golpear la economía”, estimaron los funcionarios involucrados en la decisión. Una medida en sentido contrario hubiera atraído los jóvenes de la Provincia a la Capital y potenciado los riesgos de contagio en un momento de aumento de la curva, evaluaron.

Los integrantes de la mesa de Salud porteña, reunidos por la tarde con Rodríguez Larreta conectado de manera virtual, consideraron necesario “reducir los encuentros sociales” más allá de no advertir todavía un escenario tan complicado en la capacidad de atención médica, con un porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva en torno al 20%.

“Hace unos meses el virus había entrado en los barrios populares y los geriátricos. Ahora son mayoritariamente jóvenes y zonas de clase media”, diferenciaron en la sede de Uspallata. También remarcaron el alto número de testeos y que cerca de un 20% de los positivos suceden en lugares de veraneo.

“El foco está puesto en reducir los encuentros sociales. Tenemos que volver a recuperar la responsabilidad social y cívica de antes del cierre de año. En lo inmediato no creemos sea el momento de restringir la circulación”, transmitieron luego una reunión encabezada por Rodríguez Larreta y de la que participaron el Diego Santilli, Felipe Miguel, Fernán Quirós y Fernando Straface.

“Vamos a seguir trabajando fuertemente y reforzando la investigación, con el rastreo, testeo, aislamiento y seguimiento, fundamental para cortar la cadena de contagios. Y seguiremos intensificando los testeos a quienes vuelven de sus vacaciones”, completaron. Para las medidas concretas, esperarán a que las anuncie el Gobierno nacional.

En la Ciudad aseguraron que el contagio de Rodríguez Larreta no influirá en su posicionamiento frente a la pandemia. El jefe de Gobierno porteño lo anunció en las redes sociales. “Como tuve dolor de cabeza, decidí no esperar e hisoparme. Hoy el resultado dio positivo. Estoy bien en casa. Por favor sigamos cuidándonos y, ante el primer síntoma o a la vuelta de las vacaciones, hagámonos el test”, tuiteó al regresar de Cariló.

En el final de su estadía en la playa, Rodríguez Larreta compartió una cena con Cristian Ritondo -jefe del bloque de Diputados del PRO-, Martín Yeza -intendente de Pinamar- y dos funcionarios y armadores de su proyecto presidencial: Straface -secretario general y de Relaciones Internacionales de la Ciudad- y Lucas Delfino, subsecretario de Cooperación Urbana.

También asistió su hermano Augusto. En total nueve mayores, más algunos niños, tendrán que mantenerse aislados hasta el resultado de los análisis para saber si se contagiaron.

Quirós había expresado cierta preocupación por el escenario en la Ciudad, con el paso de 300 a entre 800 y 900 casos por día de promedio, por lo que se pronunció a favor de “decisiones de corto plazo más concretas”, aunque aclaró que las definirían el Presidente en conjunto con los gobernadores. El ministro de Salud porteño a su vez había pedido “ir por lo profundo y lo estratégico”, y propuso un diálogo en el interior de las familias dirigido a los jóvenes. (Clarín)

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