En 2020 la canasta básica de alimentos subió 52% en Mendoza y 54,4% en Tucumán

0
165

Según publica Clarín Son datos oficiales provinciales. Supera el 45,5% que el INDEC informó para Capital y GBA.

Por: Ismael Bermúdez

Por la mayor suba de los precios en buena parte del interior del país, mientras en Capital y GBA la canasta básica de los sectores más pobres o indigentes de Capital y GBA aumentó en 2020 el 45,5%, según informó el INDEC, en Tucumán el aumento fue del 54,4% y en Mendoza del 52%, según las mediciones de sus Institutos Provinciales de Estadística.

En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires la canasta básica alimentaria aumentó el 43,9%, según la Dirección de Estadística y Censos porteña.

Así, cruzando la General Paz y el Riachuelo, la inflación castigó aún más a los sectores más pobres que a los indigentes porteños y anticipa una nueva suba de la indigencia y de la pobreza cuando se difundan los datos del segundo semestre del año pasado.

En todos los casos, el incremento de los valores de la canasta básica alimentaria  superó ampliamente  la inflación promedio nacional del 36,1%.

En Tucumán la inflación promedio fue del 33,9%, de lo que se desprende que la inflación de los indigentes tucumanos la superó en 20,5 puntos. En Mendoza, la inflación promedio fue del 36%, por lo que la superó en 16 puntos. En Capital y GBA, en 11,4 puntos.

Se descuenta que algo similar pasó en las provincias norteñas que registraron una inflación promedio del 38,1% el NOA y 42,2% el NEA superior al 36,1%  del promedio nacional.

Sólo en diciembre “la variación mensual de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) con respecto al mes de noviembre fue de 8,79% en Tucumán mientras que la variación de la Canasta Básica Total (CBT) fue de 5,45%”, informó el IPEC tucumano. En Mendoza la canasta básica alimentaria aumentó en diciembre el 8,3%, según el DEIE.

Los valores de las canastas básicas se utilizan para medir tanto la indigencia como la pobreza. En consecuencia, se descuenta que esos dos indicadores sociales pegaron un salto, en especial sobre el final del año pasado. En el primer semestre de 2020 la pobreza fue del 40,9%, desagregada en un 34,8% en el primer trimestre y un 47% en el segundo.

Así, por la mayor incidencia de los precios de los alimentos, la inflación del año pasado, como viene pasando con particular fuerza en los últimos años, se ensaño y tuvo mayores consecuencias adversas para la gente y las familias más necesitadas. Y en la canasta alimentaria básica predominan los productos alimenticios que más subieron de precios y que más ponderan en las canastas básicas. (Clarín)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí