Italia: Giuseppe Conte presentó su renuncia y se abre otra crisis política

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Giuseppe Conte

Por: Elisabetta Piqué

Según publica La Nación “Conte Ter”, ¿un gobierno de salvación nacional o técnico, o elecciones anticipadas? Son los escenarios que se abrieron hoy después de que el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, presentó su dimisión ante el presidente Sergio Mattarella, tal como había anunciado ayer.

Matarella, árbitro supremo de la situación, le pidió a Conte quedarse a cargo del gobierno por los asuntos corrientes y decidió que mañana a la tarde comenzará el ritual de las consultaciones políticas con todos los partidos, para ver cómo solucionar esta crisis política marcada a fuego por la pandemia.

Tal como había anticipado y como prevé la liturgia de las crisis políticas de Italia -un régimen parlamentario-, Conte “subió” al Palacio del Quirinal, sede de la presidencia este mediodía local, después de reunirse por la mañana con su consejo de ministros. A ellos les explicó los motivos de su renuncia: la salida de su coalición de gobierno de Italia Viva, el pequeño partido del expremier Matteo Renzi, que lo dejó sin mayoría absoluta en el Senado.

Consciente de que Italia atraviesa su momento histórico más difícil desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con una pandemia que hasta ahora dejó más de 85.500 muertos y estragos en una economía ya maltrecha, Mattarella quiere cerrar esta crisis política lo antes posible. Por eso decidió que mañana mismo a la tarde comience una ronda de consultas con todos los partidos políticos, que deberán comunicarle sus intenciones: ¿están dispuestos a apoyar un nuevo gobierno de Conte en este momento dramático o un ejecutivo de salvación nacional o técnico o optan por la alternativa de elecciones anticipadas, el gran fantasma de todos?

Luego de oír a todas las fuerzas políticas, el jefe de Estado deberá decidir qué hacer. Y si están dadas las condiciones -y sobre todo los números- como para darle un nuevo encargo de gobierno a Conte: el denominado “Conte Ter” -del que se habla desde hace meses-, que para nacer debería sumar a sus filas a más fuerzas políticas, probablemente de centro o de derecha moderada.

Desde el Palacio del Quirinal dejan saber que Mattarella ya no quiere ningún “governicchio”, es decir, ningún “gobiernucho”, débil, que en cada votación parlamentaria deba salir a buscar votos de tránsfugas, como ocurrió para el voto de confianza de la semana pasada en el Senado y que pueda ser víctimas de chantajes. (La Nación)

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