Debutó el plan del Gobierno para lograr más financiamiento de los bancos

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Martín Guzmán Ministro de Economía en la Cámara de Diputados - Foto: Telam

Según publica La Nación Con el cambio normativo captó casi $160.000 millones, 8,3 veces lo mínimo buscado, pero el 76% fue con la emisión de bonos que ajustan por inflación.

Por: Javier Blanco

El Gobierno captó hoy del mercado $159.618 millones en la primera licitación de deuda del mes, con lo que se aseguró casi dos tercios de los que necesita conseguir con emisiones para refinanciar lo que le vence y cuando le quedan dos más por convocar en el mes.

Fue en la subasta que marcó el debut del plan con el que el Gobierno busca asegurarse de aquí en adelante más préstamos de los bancos ya que dos de los cinco bonos que ofreció se adecuaron a los plazos y las características que el Banco Central (BCRA) definió días atrás como “aceptables” para que los bancos puedan destinar a constituir encajes prudenciales por los depósitos captados y en reemplazo de las Letras de Liquidez (Leliqs) en que habían invertido con igual propósito.

No casualmente el 76% de lo captado por el Tesoro llegó de la mano de los bonos colocados con capital ajustable por inflación, los que suelen ser muy demandados en estos tiempos de inflación elevada y, en esta ocasión, sumaron demanda de los bancos al ser los únicos dos instrumentos que se adecuaban a la normativa que busca impulsar el canje voluntario de Leliqs por bonos.

“Aprovechó la oportunidad que se le presentó para mejorar el endeudamiento neto, considerando que el grueso de los vencimientos que debe afrontar llega en la última semana del mes, el 30 de junio para ser exactos, y para testear el cambio de normativa relacionado al dinero que estaba estacionado en Leliqs y usado por los bancos para integrar encajes”, explicaron desde Portfolio Personal inversiones (PPI).

Si bien el Gobierno había dicho que buscaba captar un mínimo de $19.000 millones (captó 8,3 veces más) se descontaba que superaría cómodo ese monto ya que los bancos -en especial los públicos- en la jornada previa habían dejado sin renovar unos $40.000 millones que tenían invertido en Leliqs (les vencían títulos por $310.000 millones pero compraron nuevos por sólo $270.000 millones) para destinar buena parte de eso a la compra de bonos.

“Era esperable que el Gobierno obtenga buen financiamiento”, habían advertido, tomando en cuenta todas estas condiciones, desde la consultora Neix.

La prueba “piloto” del plan con el que Economía busca bajar la dependencia del financiamiento monetario se hizo en una licitación “sin urgencias”.

Esto es porque, aunque el Gobierno enfrenta vencimientos por alrededor de $244.000 millones a lo largo de junio, la casi totalidad de ese deuda caduca a fin de mes. Y porque si bien el monto total de pagos comprometidos para entonces es “menor” -en especial, comparado con los casi $900.000 millones por vencer en julio y agosto- el 85% de ese total está en manos de inversores privados, cuando habitualmente entre un tercio y hasta un 50% lo tienen en cartera distintos organismos públicos, lo que facilita el roll over.

Precisamente eso, y los compromisos más exigentes que vienen, llevaron al Gobierno a avanzar en el diseño de este esquema que busca que las entidades financieras que así lo deseen integren la porción de encajes que tenían bajo forma de Leliqs con títulos en pesos del Tesoro (Comunicaciones “A” 7290 y 7291 del BCRA).

La subasta, en la que recibió 913 ofertas de compra, mantuvo las características de las anteriores. Es decir, Economía ofreció la reapertura de Letras del Tesoro a tasa fija y a descuento (Ledes), a tasa variable (Lepase) o con capital ajustado por inflación (Lecer) a vencer de 11 a 346 días días en adelante sin indicar precio mínimo (como era común hasta abril) ni incluir en el menú de instrumentos a los títulos ajustables por dólar dado que son los únicos nominados en pesos que los bancos no podrían cambiar por Leliqs.

Pero, para asegurar el resultado, esta vez avaló una suba de 59 puntos básicos en el costo de las letras cortas (pagó tasa del 39,22 al 39,24% contra la del 38,65% de fin de mayo) y subió del 40,32% al 40,48% el interés convalidado en el tramo medio.

En concreto captó $14.522 millones y otros $9421 millones con la Lede y la Lepase a vencer el 30 de septiembre y $14.410 millones con la Lede amortizable el 30 de noviembre.

El grueso de los recursos llegó por los $63.556 millones en Letras ajustables por CER (inflación) a vencer el 31 de marzo 2022, por la que asegura una tasa del 1,30%, y los $57.708 millones que atrajo otra similar amortizable el 23 de mayo de 2022, que paga tasa de 1,53%. Eso lo obligaría a empezar a mostrar a resultados en las medidas que impulsa para tratar de aplacar la inflación dado que, de lo contrario, eso hará crecer los pagos de deuda comprometidos y en momentos en que la exposición de la deuda en pesos con indexadores (tipo de cambio o inflación) ya es alta. (La Nación)

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