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Cuándo y por qué el Gobierno decidió dar marcha atrás en su pelea con Pfizer y negoció una compra millonaria

Alberto Fernández en negociaciones con Pfizer en 2020 -

Según publica Clarín Las 15 reuniones con el laboratorio estadounidense y el freno por la “negligencia”.

Por: Bernardo Vázquez

El anuncio de este miércoles de Carla Vizzotti en el que confirmó que Argentina empezará a recibir un stock de 20 millones de vacunas de Pfizer pone la rúbrica a una negociación de largo aliento entre el Gobierno y la compañía farmacéutica, repleto de idas y vueltas y que la Casa Rosada se vio obligada a acelerar a partir de la falta de dosis disponibles en el mercado y por las demoras que sufrió en las entregas de otros proveedores. A unos 20 dólares la dosis, se trata de un contrato de al menos US$ 400 millones.

Tal como reveló Clarín, trece meses exactos pasaron entre la primera reunión que representantes del Gobierno tuvieron con autoridades del laboratorio estadounidense y el anuncio de Vizzotti. Todavía era ministro de Salud Ginés González García el 29 de junio de 2020, cuando en el segundo piso del ministerio recibió a Nicolás Vaquer y a Juan Ignacio Romano, CEO y Director de Asuntos Corporativos de la compañía.

Entre ese encuentro preliminar, en tiempos donde las vacunas contra el Covid-19 recién empezaban a desarrollarse, y la comunicación de Vizzotti, hubo 14 reuniones más, al menos las que se informaron a través del Registro Único de Audiencias del Ministerio del Interior.

Con “negligencia”, se cae la negociación

En el medio sobresalieron los múltiples vaivenes en torno a la letra chica del eventual contrato que iba a firmar Pfizer y que se truncó especialmente a partir de la sanción de la ley de Vacunas en el Congreso, el 31 de octubre del año pasado, cuando por una moción de la diputada del Frente de Todos Cecilia Moreau se incluyó la palabra “negligencia”, que espantó al laboratorio de la negociación, precavido ante potenciales conflictos legales a los que se podía exponer si la vacuna generaba efectos adversos.

Ese momento fue clave para frustrar el diálogo, ya que hasta ese entonces Argentina venía avanzando en los testeos de la vacuna, que se estaban realizando en el país mediante la Fundación Infant, a cargo de Fernando Polack, y tenía casi garantizada la provisión de dosis a partir de enero. El 10 de julio de 2020, incluso, el Presidente había recibido a Polack y Vaquer en Olivos. Pero a partir de ese último día de octubre, todo cambió.

El 15 de diciembre, Vaquer envió una carta a González García en la que asegura que el Gobierno descartó recibir un mayor número de dosis de las que podría haber adquirido y pidió reducirlas. “Pfizer mantuvo las mismas condiciones comerciales y esquema de entrega de dosis, sin perjuicio del interés expresado por el Gobierno de reducir significativamente el número de dosis ofrecidas originalmente por Pfizer”, dice un tramo del texto que dio a conocer el canal LN+. Poco después, se deslizó que Argentina pudo haber recibido 14 millones de dosis de Pfizer durante 2021, pero el Gobierno negó que así fuera.

Tras el capítulo legislativo y la carta del CEO de Pfizer al entonces ministro de Salud, hubo apenas un par de reuniones más, la última el 22 de diciembre, en la que participaron por el Ministerio de Salud el entonces subsecretario de Gestión Administrativa Mauricio Monsalvo, el subsecretario de Legal y Técnica Emiliano Suaya y el director de Legales de Pfizer, Alejandro Chevalier.

En esa previa navideña toda chance de negociación se cayó definitivamente y, tras un semestre dialogando con Pfizer, Argentina decidió darle prioridad al contrato con Rusia por la Sputnik V, que en paralelo venían trabajando Vizzotti, entonces secretaria de Acceso a la Salud, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini, quienes habían viajado a Moscú.

Cambio de gestión y de postura

El estallido del vacunatorio VIP, a mediados de febrero, motivó el cambio de ministro, a partir de la decisión presidencial de echar a Ginés González García y reemplazarlo por Vizzotti. Pero también, ante las críticas crecientes de la oposición, el Gobierno comenzó a dar un giro en lo relativo a las negociaciones por otras vacunas que no fueran la Sputnik V, AstraZeneca o Sinopharm, los únicos tres desarrollos que a la fecha se están aplicando en el país.

El primer paso fue empezar a negociar con CanSino, la firma china que elabora una vacuna de única aplicación y que va a estar llegando al país en los próximos días, según confirmó Vizzotti en los últimos días, luego de haber cerrado un acuerdo por 5,4 millones de dosis.

Pero también, internamente, se empezó a dejar atrás la matriz ideológica y comenzó a tomar fuerza la chance de restablecer el diálogo con los laboratorios centrales en la fabricación de vacunas contra el Covid-19: Pfizer, Moderna y Janssen, todos habilitados a llegar al país tras la firma del DNU que Alberto Fernández publicó a principios de mes, en el que se borraba el término “negligencia” de la ley de vacunas.

Con Moderna se avanzó a través del Gobierno de Estados Unidos, que habilitó la llegada de 3,2 millones de dosis que comenzarán a aplicarse en breve en menores de entre 12 y 17 años con comorbilides, aunque también a través de negociaciones directas con el laboratorio, de las que participaron también autoridades del Banco Mundial, que podría facilitar créditos al país para adquirirlas. La apertura en el diálogo también incluyó a Janssen, que mantuvo reuniones a través de representantes propios con el Ministerio de Salud.

Sin vacunas, se reactivan las charlas

El 12 de abril es la fecha clave en la que Argentina volvió a negociar mano a mano con Pfizer, tras casi cuatro meses de diálogo frizado. Ese día, en su nuevo rol de ministra, Vizzotti se reunió con Vaquer y Romano y reactivaron el diálogo. Era un contexto complicado para Argentina, ya que cuatro días después Alberto Fernández anunciaba la vuelta a un confinamiento estricto por la llegada de la segunda ola de contagios y porque las segundas dosis de Sputnik V empezaban a escasear y la demora de los envíos de AstraZeneca era evidente. Hasta ese día, sólo había 4,7 millones de vacunados en el país.

Tras ese encuentro hubo otros cuatro, en los que las negociaciones definitivamente se aceleraron Se avanzó en la confección legal del contrato y por eso pasó a ser una protagonista clave la secretaria de Legal y Técnica Vilma Ibarra, quien estuvo en tres de esas reuniones, que se hicieron entre el 20 de abril y el 21 de mayo. También participó el jefe de Gabinete Santiago Cafiero en una de ellas y, como siempre, por Salud estuvieron Vizzotti o Monsalvo.

La firma del DNU habilitó al Gobierno a gestionar dosis con los laboratorios estadounidenses facilitó todo el trámite de una negociación eterna, que se extendió por más de 13 meses y que, en los hechos, hasta que llegue la primera dosis de Pfizer al país, habrá demandado un año y medio de charlas tensas, y varios stop and go que pudieron haberse evitado.

Se espera que Argentina reciba el primer envío de Pfizer a partir de enero, cuando en buena parte de la región la farmacéutica viene distribuyendo dosis desde el primer semestre de este año. (Clarín)

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