Por el cepo a la carne, el precio al consumidor aumentó 18% y se perdieron U$S 108 millones en exportaciones

0
112

Según publica Clarín Estas fueron algunos efectos de la intervención del Gobierno en el mercado cárnico. Además, el precio de la hacienda en pie cayó y se faenó menos.

Pocos meses bastaron para que se hicieran evidentes las consecuencias negativas de la intervención del Gobierno en el mercado de carnes. Un informe elaborado por la Sociedad Rural Argentina (SRA) y presentado en la localidad de Azul, provincia de Buenos Aires, muestra los efectos de las medidas tanto en el precio de la carne en el mercado interno como en el valor de las exportaciones.

En cuanto a lo primero, según la entidad, las regulaciones sumaron mayores limitantes para la eficiente integración de la res, lo cual redundó en un aumento del precio de la carne al consumidor del 18 por ciento en promedio entre marzo y junio, mientras que la inflación para los alimentos en ese lapso fue del 11 por ciento.

Respecto al valor de las exportaciones el informe de la SRA remarca que los embarques en junio cayeron 45 por ciento y que ingresaron 108 millones de dólares menos que en mayo.

La intervención oficial no se limitó al cierre temporal y posterior restricción de las exportaciones sino que comenzó un poco antes con otras resoluciones. Por ejemplo, en abril instauró mayores requisitos para exportar carne vacuna, creó un registro de exportaciones de carnes, formó una comisión mixta interministerial y organismos de control para actualizar precios de referencia de exportación, estableció el troceo obligatorio para la comercialización de la carne, y realizó nuevos acuerdos de precios para el abastecimiento de carne. Las últimas jugadas fueron el cierre por 30 días del registro que emite los permisos de exportación, a mediados de mayo, y finalmente la cuotificación de las exportaciones y prohibición de exportación de algunos cortes hasta fin de año.

Ese cocktail generó en el segundo trimestre del año una caída en la faena de un 11 por ciento (370.000 cabezas menos) respecto del mismo periodo del 2020 y una caída en la producción de 713.000 toneladas de carne.

“Los frigoríficos debieron operar con mayor capacidad ociosa afectando su ritmo de actividad, empleo, etc”, destacó la SRA, y agregó que los productores también se vieron perjudicados porque los valores de la hacienda en pie empezaron a caer en términos nominales y reales. “Hasta la tercera semana de julio se registra una caída nominal de entre un 5-15 por ciento para la hacienda de exportación y entre un 1 y 3 por ciento para la hacienda para consumo, según la categoría”, destaca.

En síntesis, perdieron todos: consumidores, frigoríficos, trabajadores y productores. Y el Estado. Los únicos que celebran son los competidores de la región. Según el informe, a mediados de abril el productor argentino recibía por su novillo el mismo precio que su par uruguayo, hoy es un 20 por ciento menor. Mientras tanto, el precio de la hacienda en pie en Brasil experimentó un aumento desde mediados de abril del 29 por ciento. (Clarín)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí