¡EL CHANTA!

Sergio Berni
Sergio Berni, dando espectacularidad a su llegada en un procedimiento en provincia de Buenos Aires

(Por Rubén Lasagno) – El chanta, está definido como quien tiene poca disposición para hacer algo que requiere esfuerzo o constituye una obligación, especialmente trabajar, o que presume de tener algo, especialmente una capacidad, un conocimiento o un poder, que en realidad no posee. 

Sergio Berni es el típico “chanta argentino”. Extrovertido y hablando “hasta por los codos”, se construyó una disfraz de tipo “confrontativo”, de esos “que no le tiene miedo a  nada” ni “pelos en la lengua”; es un “explicador” nato de los problemas de la argentina y se ha transformado en un relator de la inseguridad en el país, pero el problema que Berni deja pasar sutilmente es que él es parte del gobierno, es el Ministro de Seguridad de la mayor provincia Argentina y forma parte del gobierno provincial y nacional, del mismo signo político

Estos detalles, son dejados de lado por el “chanta” de Berni, cuando pasea por los pisos de los canales, con explicación para todo, menos, de aquello que es  su responsabilidad política directa y se encuentra seriamente desmadrado: la inseguridad ciudadana con un robo y muertos cada 40 minutos.

El rey de la “sensación” está en la seguridad a nivel nacional, nos referimos al incalificable Aníbal Fernández. Con tipologías personales y políticas parecidas, Aníbal y Sergio, personifican al típico “chanta argentino”, el bravucón, el sabelotodo, el explicador compulsivo, aún de los más insólitos hechos, personificando a dos grandilocuentes que no hacen nada por el país, excepto encubrir delitos a diario y cosechar espacio y fondos para sus apetencias políticas; en el caso de Aníbal no se sabe bien a qué aspira, pero en el caso de Sergio Berni, está claro: quiere ser gobernador o presidente.

Berni, muchas veces, aderezado debidamente con una condescendencia inentendible de parte de algunos periodistas nacionales que lo llaman seguido a desplegar sus opiniones en los canales de TV, no puede escapar de una realidad por él mismo reconocida: Berni es Cristina Fernández

Por propiedad transitiva quiere decir que si en el 2023 Sergio Berni es candidato a Presidente, constituye la vuelta de Cristina Fernández al poder, mediando un nuevo mascarón de proa, como en el 2019 lo fue Alberto Fernández.

Esto nos lleva a una nueva conclusión: la condescendencia que muestran los colegas nacionales con Sergio Berni, es parecida a la que tenían con el “moderado” Alberto Fernández quien (seguramente) le iba a poner un límite a Cristina Fernández quien “había cambiado” y “resignaba su protagonismo”, condicionada por el “ala moderada” de un Frente (De Todos) que llevaba a gente con “cintura política” como Sergio Massa y Lavagna, entre otros.

Con estas palabras, muchos colegas de medios nacionales edulcoraban la llegada del Frente de Todos a la presidencia, sin capacidad para leer la entrelínea política o bien, regados de fondos oscuros que los obligaban a decir cualquier cosa, aún ante lo más evidente que cualquiera de nosotros veíamos con total claridad: los que llegaban eran personeros de quien realmente elucubraba y conducía el engaño: Cristina Fernández

Y así fue y así nos va y esos mismos que antes levantaban la esperanzadora llegada del moderado de Alberto, hoy lo putean en cuatro idiomas distintos, pero ya es tarde, sin embargo, muchos vuelven a caer en la trampa que prepara el otro caballo de Troya: Sergio Berni.

Sergio Berni es Cristina. Este axioma es inamovible; podemos jugar con un montón de variables sobre las “capacidades” del secretario de seguridad bonaerense y apasionarnos con su “carisma”, pero Berni es Cristina y eso no se debe olvidar a la hora de encontrarlo en una boleta, ya se para la gobernación, la presidencia o cualquier otro cargo electivo en el 2023.

Berni es “la pata derechosa” de la viuda que ya dejó knokout  a la falsa izquierda peronista la cual construyó en su relato esquizofrénico montado por el Frente para la Victoria y su salida “ideológica”, tan falsa como la izquierda que promueven, es el giro (no reconocido) que pretende dar con Sergio Berni, encarnando el papel de “malo y enojado” (contra su propio gobierno), que viene a cambiar el mundo con sus aires de Rambo del subdesarrollo y una enorme ganas de hacerse del poder.

Berni, principal responsable de la inseguridad en provincia de Buenos Aires, donde no ha hecho nada calificable desde que asumió, sino hablar y relatar la realidad como si no fuera parte de ella misma, es la antítesis del político que necesita el país para salir de este embrollo donde nos han metido

El funcionario K vive del relato y su personaje sobreactuado, la imagen y el halo de espectacularidad que le ayudan a crear (insisto) muchos periodistas que se vislumbran como libres e independientes del gobierno, pero sienten la enorme debilidad y un extraño atractivo de hablar con Sergio Berni, como si fuera un oráculo, lo halagan como médico, le dan una sapiencia y capacidad que no tiene en materia de Seguridad, partiendo del grueso error de creer que porque fue militar, sabe de todo y se obnubilan facilmente con sus explicaciones altisonantes (de cualquier cosa y sobre cualquier tema), lo cual en muchos temas, especialmente en los referidos a seguridad y armas, se le puede reconocer una supina ignorancia.

Sergio Berni que es Cristina, sale a confrontar con el gobierno de Alberto Fernández, como si fuera un real opositor, pero su inalterable incoherencia o su inefable capacidad de chanta, no le permite reconocer a Berni que se trata del mismo gobierno que conforma su patrona política: CFK y es de su propio partido, el “Frente para la Victoria”; entonces, desarrollando el cinismo más expresivo del que tan bien hace gala Berni, en los últimos días amenaza que va a “renunciar” a su cargo, cosa que por supuesto no hizo y también dijo que se irá de “El Frente de Todos”, como si esta melange de fracasados no fuera su propio partido: El FPV. En realidad Berni pretende escapar de la onda expansiva, pero es imposible que ello ocurra.

De esta manera el “chanta” de Sergio Berni, poniendo distancia del desastre nacional y pretendiendo ser distinto, trata de erigirse políticamente como  una opción de su propio espacio a futuro y en el corto plazo en la política nacional, pero los electores no deben olvidar sus orígenes y su pertenencia:  votar a Berni, en cualquier orden de la política nacional, es votar a Cristina Fernández. (Agencia OPI Santa Cruz)

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5 Comentarios

  1. 38 años consecutivos gobernando StaCruz esta caterva de delincuentes corruptos miserables y con la complacencia de la animalada y degenerada ciudadanía …Que puede salir mal ??? Donde está Marcela ??? …

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