Se define la presidencia de la Cámara de Casación y un juez vinculado a los K podría tomar el control

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El camarista Gustavo Hornos

Según publica Clarín Hoy la preside Gustavo Hornos que fue denunciado por el kirchnerismo por reunirse con Macri en la Casa Rosada. Daniel Petrone y Alejandro Slokar, de Justicia Legítima, suenan entre los sucesores.

Por: Lucía Salinas

Este martes desde las 10.30 los integrantes de la Cámara de Casación, se reúnen para renovar sus autoridades. La discusión por la presidencia podría generar cambios en una sala determinante para el futuro judicial de Cristina Kirchner, pero también podría verse favorecida con uno de los candidatos para estar al frente del máximo tribunal penal los próximos doce meses.

La Cámara de Casación es el máximo tribunal en el fuero federal, siempre por debajo de la Corte Suprema de Justicia. Se ocupa de unificar criterios jurídicos para evaluar resoluciones definitivas: por ejemplo confirma o rechaza las condenas dictadas en los juicios orales. En otras palabras: las causas por corrupción deben pasar por Casación antes de llegar a la Corte.

Son cuatro las salas que constituyen este tribunal y este martes se realizará la renovación anual de autoridades. Durante este año, el presidente fue el juez Gustavo Hornos, que fue denunciado por el kirchnerismo por visitas a la Casa Rosada durante la gestión de Mauricio Macri. Su sucesión podría generar movimientos en algunas salas que deben tomar decisiones clave vinculadas a la presunta corrupción K.

Hay al menos dos candidatos para ocupar la presidencia durante un año. Quien asuma, no será parte de ninguna sala. Daniel Petrone es uno de los nombres que suena para el cargo, entendiendo que durante 2019 fue vicepresidente de la Casación.

En la actualidad, Petrone integra la Sala I junto a Diego Barrotaveña y Ana María Figueroa. Son los jueces que deben resolver, en primer término, si se realizará o no el juicio en el caso del Pacto con Irán. En esa causa, el Tribunal Oral Federal 8 (TOF8) sobreseyó a Cristina y a todos los acusados, sin la realización del debate. Esto fue apelado por las querellas y por el fiscal Marcelo Colombo, pero este último recurso no fue sostenido por el fiscal ante la Casación, Javier De Luca. Sólo queda el reclamo de los familiares por resolver.

Pero además, esa misma Sala I tendrá la palabra final en el caso Hotesur y Los Sauces, las empresas de la familia Kirchner investigadas por lavado de dinero. Fueron los jueces del TOF 5 Daniel Obligado y Adrián Grunberg quienes firmaron la resolución que sin realizar el juicio sobreseyó a la vicepresidenta, a sus hijos y a los demás acusados, al considerar la inexistencia del delito.

Los planteos que se formulen sobre la causa conocida como los Cuadernos de las Coimas, también deberán resolverse en la Sala I.

Fuentes judiciales señalaron a Clarín que el objetivo inicial era “no realizar modificaciones en esa sala para no generar ningún tipo de suspicacias”. Sin embargo, Petrone  que durante 2019 fue vicepresidente continúa siendo una opción para muchos dentro de la Casación. De ocurrir, un nuevo juez deberá ir a esa sala que tiene en sus manos decisiones determinantes para Cristina. Inicia otra discusión: cómo se reemplazará al juez, por ejemplo si será por sorteo entre los jueces disponibles para subrogar.

El otro candidato para la presidencia es Alejandro Slokar, que ahora ocupa la vicepresidencia de la Casación . Integra la agrupación ultra K Justicia Legítima y es el juez de mayor rango que tiene simpatía con la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Además, Slokar fue secretario de política criminal del Ministerio de Justicia durante la presidencia de Néstor Kirchner. Debajo de él, este año el vice segundo del tribunal es Mariano Borinsky, también denunciado por el kirchnerismo por sus visitas a la quinta de Olivos durante el gobierno de Mauricio Macri.

Slokar fue el camarista que pidió la remoción de Gustavo Hornos -actual presidente-, tras las denuncias formuladas por el kirchnerismo al conocerse las reuniones que también mantuvo con Macri durante su presidencia. Pero además, criticó la integración de la Corte Suprema y pidió una “refundación del Poder Judicial” utilizando los mismos términos que el presidente Alberto Fernández.

El máximo tribunal penal se convirtió en la instancia de mayor relevancia para el kirchnerismo, considerando que Cristina ya no cuenta con causas de peso en etapa de instrucción, donde el tribunal que revisa procesamientos, medidas cautelares, entre otras cosas, es la Cámara Federal porteña.

Por encima de la Casación Federal sólo está la Corte Suprema de Justicia, que tendrá la palabra final para confirmar e iniciar la ejecución de las penas y si se realizarán los juicios contra la vicepresidenta o no. (Clarín)

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