La Fed finalmente movió la tasa, pero nada logró frenar el alza del petróleo

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Producción petrolera en Santa Cruz – Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz

Según publica La Nación Estados Unidos subió 25 puntos básicos el tipo de interés, mientras el crudo WTI volvió a ubicarse por encima de los US$100 por barril; en el ámbito local, los bonos argentinos se recuperaron en las últimas ruedas y se despertó el dólar CCL.

Por: Gloria Patrón Costas

Mejora el humor para los bonos

Los bonos argentinos tropezaron en el comienzo de la semana, pero recuperaron el optimismo en las últimas ruedas. La discusión política sobre el acuerdo con el FMI fue un punto de análisis dejando entrever las diferencias dentro de la propia coalición gobernante. En tanto, el clima externo inyectó su cuota de volatilidad. Sin embargo, los globales rebotaron +2,0/+2,5% hacia el final de la semana y las paridades volvieron a niveles de US$32/32,8. El equity argentino no tuvo la misma suerte. El sector energético sufrió rojos de entre -7% y -10% y el sector bancario apenas avanzó. Papeles como GGAL, BMA y BBAR subieron entre +0,5 y +1% en la semana. Los únicos ADR argentinos que lograron acoplarse a la tendencia de Wall Street fueron MELI y GLOB, con saltos de entre +11/+15%.

Otro resultado positivo para el Tesoro

El Tesoro aprobó la primera gran prueba del año. El equipo económico consiguió sortear los abultados vencimientos a través de un canje y una nueva licitación. La aceptación del canje del TX22 la semana anterior fue acorde a lo esperado. La participación de privados fue limitada y el porcentaje de tenencia en manos públicas sentó un piso que permitió canjear el 54,1% del total emitido. El remanente se pagó con un buen resultado en la última licitación. El Tesoro levantó $381.100 millones y dejó un resultado neto de $123.400 millones a su favor. La canasta de instrumentos CER ofrecida se llevó toda la atención de los inversores y explicó el 71,4% del total colocado, dejando en evidencia la preferencia por esta clase de herramientas en el contexto inflacionario de los próximos meses.

Los dólares financieros se despertaron

El contado con liquidación (CCL) inició su caída el 28 de enero, tras tocar un pico de $233 antes del anuncio del preacuerdo con el FMI. La caída sorprendió al mercado, extendiéndose durante un tiempo mayor al esperado y dejando la brecha por debajo del 80%. Finalmente, el CCL se despertó esta semana y dio por finalizado su camino descendente. ¿Cuánto terreno tiene por recuperar? En los últimos años, el CCL se movió a la par de la base monetaria y los pasivos remunerados del BCRA. Destacamos dos momentos de divergencia: la disparada del CCL en octubre de 2020 y la situación actual, pero en el sentido contrario. Para retomar la correlación con la base monetaria amplia, el CCL debería ubicarse por encima de los niveles de fines de enero. Sin embargo, anticipar el momento exacto es casi imposible.

Las palabras de Jerome Powell

Con una suba de 25 puntos básicos (bps) en la tasa, la posición de Jerome Powell se impuso ante la visión más hawkish de James Bullard (+50bps). Es la primera suba de tasas desde 2018 y estaba dentro de lo esperado. ¿Y el tightening? La Fed comenzaría la reducción de la hoja de balance en la próxima reunión. Las proyecciones macroeconómicas hablan por sí solas. Se recortó la previsión de crecimiento económico (2,8% vs el 4% anterior) y se revisó al alza la inflación (4,1% vs 2,7%). La Fed prevé un efecto transitorio de la guerra en Ucrania en los precios y la actividad. No se modificó el ritmo de crecimiento del PBI en 2023/2024. ¿Cómo reaccionó el mercado? Wall Street recortó las pérdidas tras las palabras de Powell. La medida fue la apropiada con una economía robusta y con presión en los precios.

Volatilidad en el mercado de petróleo

Ni la suba en la tasa, ni el aplanamiento de la curva soberana fueron suficientes para frenar al crudo. El petróleo WTI se recuperó de las pérdidas en el comienzo de la semana y el barril volvió a ubicarse por encima de los US$100. ¿La razón? El impacto de la desaceleración de la actividad mundial en la demanda de crudo no compensa la menor oferta esperada. Los avances en las negociaciones entre Rusia y Ucrania son pocos y la producción de crudo se ve limitada. La Agencia Internacional de Energía estima que se perderán 3 millones de barriles diarios a partir de abril y hay pocos países con capacidad de aumentar su producción. Además, la interrupción en las conversaciones entre EE.UU. e Irán complican aún más el panorama. Las acciones energéticas son las grandes beneficiadas (+4% en el mes). (La Nación)

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