Cae el sospechoso de colocar las bombas en Nueva York

Cae el sospechoso de colocar las bombas en Nueva York

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Cae el sospechoso de colocar las bombas en Nueva York
20/09 – 10:00 – Se trata de Ahmad Rahami, un estadounidense de origen afgano, de 28 años. Fue acusado de intento de homicidio y enfrenta prisión perpetua.

Por: Paula Lugones
En un clima de máxima tensión, y con Nueva York colmado con miles de policías, los habitantes de la ciudad recibieron hoy bien temprano por la mañana en sus celulares un aviso inquietante con una estruendosa chicharra: pedían ayuda para capturar al sospechoso de las bombas que explotaron en Manhattan y en una localidad de Nueva Jersey el sábado a la noche. La ansiedad había crecido porque a la madrugada se habían descubierto otras 5 bombas caseras que no habían estallado. Horas después, cerca del mediodía, el hombre más buscado del país cayó tras una persecución y un tiroteo. Ahmad Khan Rahami, estadounidense de origen afgano, de 28 años, enfrenta ahora prisión de por vida.

Pocas horas antes de que llegaran los líderes de los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas a esta ciudad –hoy se inaugura la Asamblea General de la organización— las explosiones desataron tal alarma en Estados Unidos que el propio presidente Barack Obama llamó a “no sucumbir al miedo”.

Pero es difícil no asustarse. En cada esquina hay patrulleros y hombres gigantes armados hasta la cabeza con fusiles de asalto. Las avenidas están cortadas con vallas de concreto y de metal. Buena parte de Times Square está cerrada. Los tachos de basura de algunos lugares críticos, como la Bolsa en Wall Street o la estación Central, fueron retirados o sellados. Hay perros detectores de explosivos en los principales edificios. La ciudad es un enjambre de limusinas presidenciales, camionetas de seguridad y sirenas que taladran el cerebro a cada momento.

Desde los kioscos de revistas ya se advierte el clima: “Terror”, titula el Daily News y muestra el artefacto que causó 29 heridos. “Ciudad al límite”, amenaza The New York Post, con la misma foto. La serie de ataques comenzó el sábado a la mañana, con una bomba casera que estalló en Seaside Park, Nueva Jersey, en una zona donde iba a comenzar una carrera para reunir fondos para militares. No hubo heridos. Pero a la noche, en Manhattan, en uno de los barrios más de moda de la ciudad (Chelsea), la explosión de otro artefacto casero hirió a 29 personas en forma leve. Poco después, la policía encontró otro aparato a pocas cuadras de allí y lo desactivó. Aparentemente, dos ladrones encontraron el bolso en la vereda, sacaron la olla a presión con los cables y el detonador y en esa maniobra la habrían desactivado. Esto hizo que la policía pudiera hallarla rápidamente en la vereda porque los ladrones se habían llevado el bolso.

Lejos de Nueva York, pero la misma noche del sábado, un hombre acuchilló e hirió a 8 personas en un shopping de Minnesota y fue ultimado por un policía fuera de servicio. El tema creció cuando el yihadista ISIS dijo que el atacante, un estadounidense de origen somalí de 22 años, era uno de sus “soldados”.

Ahora están investigando esa posible conexión. Pero como si eso fuera poco, el alerta creció ayer a la madrugada cuando dos hombres encontraron una mochila con cinco dispositivos explosivos en un tacho de basura, cerca de una estación de tren en Elizabeth, en Nueva Jersey.

En este clima, mientras los aviones de los mandatarios aterrizaban en Manhattan, el FBI investigaba a toda velocidad los videos de las cámaras de seguridad. La pesquisa llevó al arresto de Ahmad Khan Rahami, un afgano naturalizado estadounidense que fue capturado en Linden, Nueva Jersey, mientras dormía en la puerta de un bar. El dueño del lugar identificó al hombre y llamó a emergencias.

Cuando llegó la policía, el sospechoso intercambió varios disparos con un agente antes de ser arrestado y quedó herido. Según las autoridades, estaría “vinculado directamente” a todos los artefactos hallados en Nueva York y Nueva Jersey. Enfrenta cinco cargos, entre ellos tentativa de homicidio y posesión ilegal de armas.

El alcalde neoyorquino, Bill de Blasio, destacó que “no hay duda de que este fue un acto de terrorismo”, pero rápidamente acotó que “no hay pruebas de que haya una célula (terrorista) operando en la zona o en la ciudad”.

Y el gobernador Chris Christie de Nueva Jersey llamó a toda la población a mantenerse “vigilante” ante lo que denominó “las amenazas de los terroristas radicales islámicos”, en la vecina Nueva York. De Blasio, también argumentó que “la vigilancia es una necesidad” y adelantó que la ciudad verá incrementada la presencia de policías “más armados y equipados”.

En una breve declaración a la prensa, en presidente Obama llamó a “no sucumbir al miedo”. “En momentos como estos creo que es importante recordar lo que los terroristas y extremistas violentos están tratando de hacer. Están tratando de hacer daño a personas inocentes, pero también quieren inspirar miedo en todos nosotros”, advirtió el presidente. (Clarín)

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