Acuerdos atados con alambre

Acuerdos atados con alambre

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12:45 – (Por Rubén Lasagno)- El gobierno de Alicia Kirchner no logra cerrar ningún acuerdo definitivo con los sindicatos, pero trata de alargar lo más posible la agonía generando tibias expectativas de “mejoramiento” en un futuro incierto, sin dar precisiones, ni abordar programas, planificar y mucho menos, comprometerse a hablar de salarios, al menos de aquí hasta la finalización de su mandato.

Las fuentes que hemos podido consultar hablan claramente de dos condicionamientos básicos que enfrenta Kirchner: uno es el flujo de dinero que insume la campaña electoral 2017, donde hoy están puestos todos los esfuerzos y en segundo lugar la necesidad de mantener al gobierno nacional, atado a una permanente asistencia financiera que le permite, entre otras cosas, liberar fondos discrecionalmente para gastos políticos y de campaña.

Ninguno de los acuerdos que ha realizado, los ha respetado. Los jubilados siguen sin cobrar o cobran por goteo, los viales que no cobran hace meses, el sector judicial pactó un pago que nunca llegó y un aumento del 10% que al otro día de anunciarlo el ministro Doninni lo desmintió, Salud que permanece a la espera de una cuerdo que no llega y el sector docente, cuyo conflicto está en “stand By” ante un condicionamiento expreso de Nación de que no ayudará a pagar salarios si no hay clases. El magro 8% de aumento escalonado que ofrecieron se agotará en sí mismo, conforme llegue fin de año y culmine el periodo de gracia del macrismo para resolver el problema docente, que Alicia no quiere resolver y tiene un final incierto a partir de enero del próximo año.

No se necesita ser adivino para establecer que si en diciembre Nación no abona salarios y aguinaldos y provincia no paga los sueldos, el año lectivo 2018 no comenzará.

Por lo tanto, los acuerdos que teje la gobernadora con el sector gremial de la provincia, están atados con alambre. Precarios, endebles, inconsistentes en el fondo y las formas, el gobierno provincial busca ganar tiempo para llegar a octubre con el mínimo rechazo posible, los sindicatos, agotados por la larga lucha, aparentan “gestos de buena voluntad” que les ayudan a descomprimir la presión hacia adentro y la venden hacia fuera como una apuesta institucional, pero todos, en el fondo, actúan debilitados por un conflicto largo e insostenible y el gobierno, particularmente, hace gala de su insensibilidad ni criterio para gestionar la provincia.

La gran incógnita se plantea de cara a diciembre, cuando ya hayan pasado las elecciones. Si actualmente el gobierno retacea paritarias salariales, mucho más lo hará luego de octubre y mucho más aún, si las elecciones les son hostiles en la provincia o no obtienen resultados aceptables. Pero aún así, suponiendo que logren imponerse electoralmente, tampoco habrá mejoras de ningún tipo. El kirchnerismo tiende a acentuar los conflictos y apostar el doble, ya sea cuando pierde, por revanchismo natural generada desde su precaria ideología autoritaria o cuando gana por insuficiencia propia para pensar con grandeza, creyendo que un triunfo es una carta blanca para ir por todo y contra todos.

Concluyendo: ni ganando ni perdiendo, se puede esperar nada bueno del gobierno de Alicia Kirchner, para el año 2018. Es de manual que seguirá presionando a Macri agitando el fantasma del default, pero si Cambiemos se impone en las legislativas, Alicia deberá tener cuidado que esa jugada, porque es muy posible que, fortalecido el macrismo, no solo le retiren la mano, sino la presionen para que devuelva lo prestado. Esto, de cara al 2019, sí le impondría al kirchnerismo un fuerte condicionamiento; hoy, Santa Cruz es la única caja política que tiene y Macri el aportante incondicional, al menos hasta octubre.

En los últimos días la gobernadora se ufanó de haber “bajado el déficit y el gasto público” (sin comprobación fáctica) y alentar (sin comprometerse, claro) que en un futuro (no dijo cuándo) Santa Cruz podrá tener el despegue tan ansiado, pero es solo un paliativo verbal que no se condice con la realidad económica y financiera de la provincia. Lo que expresa Alicia es como si alguien que tiene deudas por 300 mil pesos y se alegra porque posee un depósito a plazo fijo de 150 mil pesos en su cuenta de banco; en realidad no tiene plata, lo que tiene, utilizando ese fondo ficticiamente reflejado como “capital” en su cuenta de banco, es una deuda de 150 mil más que debe reunir para cancelar sus compromisos.En términos objetivos, no tiene plata, solo tiene deudas.

En definitiva, octubre marca la primera agenda política de Alicia Kirchner. Si gana, se fortalecerá un poco más, pero no lo suficiente como para imponer condiciones. Solo le servirá para armar las bases a un 2019 con pretensiones de reinstalar el poder a nivel nacional. Si pierde, el horizonte hacia las elecciones generales será prácticamente nulo. En cualquiera de los casos, los gremios no deben especular con salir ganando en ninguno de estos escenarios. Alicia Kirchner, no cambiará. (Agencia OPI Santa Cruz)

5 Comentarios

  1. En diciembre viene la debacle y otra vez pato al agua sin cobrar sin trabajar cortando calles caminos rutas, ciudad mugrienta etc etc etc. Grab gestion la de la Alicia Kirchner. ¡¡iban votando santacruceños!!

  2. Tal cual – la palta se está yendo de la provincia sino vean lo q ue denuncio Stoesel del Tribunal de Cuentas.
    Una verguenza y aqui parece que no pasa nada

  3. Cada vez que leo noticias como esta me acuerdo del hombre que recibieron en un pasillo mugriento de gobierno y después lo escracharon con un video, esta manga de MEDIOCRES son incapaces de generar algo que permita salir de la crisis por si solos.
    Y si alguien se pregunta de cifras este señor decía que su idea podía generar 120 millones de dólares por mes, ¿Qué fue hace 5 meses?, eso representa 600 millones de dólares lo que multiplicado por el valor del dólar de hoy de 17.78 muestran que ALICIA EN SU PAIS DE LAS MARAVILLAS perdió de ganar 10668 millones de pesos.
    Deberían irse por INUTILES.

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