Mauricio Macri: “Mi compromiso es hasta que la gente me lo demande”

Mauricio Macri: “Mi compromiso es hasta que la gente me lo demande”

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10:00 A lo largo de una hora, el Presidente respondió en LN+ sobre el caso Maldonado, las reformas, la conflictiva relación con su padre, los Panamá Papers y su dramático secuestro

Por: Pablo Sirvén
Son días intensos para el Presidente -las elecciones, la presentación anteayer de su ambicioso plan de “reformismo permanente” en el CCK, las continuas reuniones con los funcionarios y las visitas a distintos lugares-; sin embargo, no se lo vio cansado cuando se presentó a la entrevista con LN+ en la antesala del Salón Eva Perón, en el primer piso de la Casa Rosada, ayer por la tarde.

Mauricio Macri venía de Santa Fe, adonde había ido a anunciar obras en el canal San Antonio, en el límite con la provincia de Córdoba, una de las obsesiones que mantiene, como buen ingeniero: que el país recupere tantos años perdidos en materia de infraestructura. Al jefe del Estado lo entusiasmó desde el vamos la idea del programa Hablemos de otra cosa , el ciclo de LN+ que comenzó la semana pasada con una entrevista al director de cine Juan José Campanella .

El eje central del ciclo es tratar de descubrir al ser humano que hay detrás de cada personaje del espectáculo, la política, el periodismo y otros ámbitos de la vida nacional. Macri se entregó a la charla amena y fluida aun sabiendo las contradictorias reglas del juego de Hablemos de otra cosa: un andar amable por la vida privada del invitado, pero con preguntas bastante más ásperas sobre su faz pública.

Sin embargo, Macri no perdió el humor y la buena disposición ni aun para responder sobre temas tan conflictivos como los Panamá Papers, el blanqueo de algunos de sus familiares directos, su polémica metáfora sobre las 562 personas que mandaría a la Luna, la situación del Grupo Indalo y, por primera vez, habló in extenso del caso Maldonado.

En cuanto a su vida personal, la charla incluyó un largo capítulo dedicado a la conflictiva relación con su padre, el empresario Franco Macri , y un recuerdo sobre el secuestro que sufrió en 1991. Los hijos, las mujeres y el fútbol también atravesaron la charla de una hora del primer mandatario con LN+.

“La gente necesita ver que creemos en lo que estamos haciendo. Quiero ayudar a que la gente sea feliz siendo protagonista”, dijo el Presidente en referencia a los anuncios del plan de reformas que protagonizó anteayer en el CCK. En contraste, Macri señaló que en el gobierno de Cristina Kirchner “vivíamos en una falsedad absoluta”.

En cuanto a las reformas que tiene planeadas para la segunda etapa de su gobierno, agregó: “Tenemos que ceder todos un poco en pos del interés general. La Argentina es la única buena noticia en un mundo convulsionado”. En ese sentido, Macri volvió a defender la idea de aumentar la integración comercial con el mundo. “No podemos vivir sólo con lo nuestro. El país va a crecer por lo que haga el sector privado, no el Estado.”

Macri aludió a su formación para describir la singularidad de su forma de gobierno en comparación a la mayoría de abogados y militares que nos gobernaron. “Los ingenieros -afirmó- estamos más ligados con el hacer y en armar equipos. Somos más de la acción que de la palabra”, reflexionó.

Al borde de los dos años de gestión presidencial, y tras conquistar un fuerte respaldo político en las últimas elecciones, Macri reflexionó sobre el tiempo que viene: “Todos los días repaso antes de dormir si ese día hice las cosas bien. Lo importante es que cada día estemos un poco mejor. Lo importante es que cada día estemos un poco mejor”, dijo sobre la marcha de su administración.

De cara al futuro, Macri respondió en la conversación sobre la perspectiva de presentarse para un segundo mandato, pero con una respuesta abierta: “Mi compromiso es hasta que la gente me lo demande”.

El padre

Luego, la charla avanzó hacia el vínculo complejo que el Presidente mantuvo con su padre, Franco Macri. “Agradezco a Dios que siempre pude perdonar a mi padre y conservar una buena relación. Mi padre no se da cuenta de lo que hace”, dijo el jefe del Estado.

“Para mi padre un día soy el mejor del mundo y al día siguiente no”, sostuvo. Contó que a los 19 años como estudiante ya tenía responsabilidades de gerencia y que estudió ingeniería por mandato de su progenitor, a quien definió como su “mentor”.

“La etapa del colegio para mí fue la de los mejores recuerdos. En mi colegio [Newman] había mucho bullying y eso también ayuda a formar la personalidad”, ahondó.

Los conflictos

Macri contó cómo resolvió apartarse del grupo empresario que comandaba su progenitor y aludió a la causa de las escuchas, que definió como lo que “más le dolió con el vínculo de su padre”. Y continuó: “Fue duro que mi mentor boicoteara mi trabajo. Necesitaba un lugar para ponerme a prueba y dejar de ser «el hijo de»”, reconoció el Presidente.

El mandatario habló también de su secuestro en la década del noventa. “Me dejo muchas marcas. Me enseñó lo efímero que es todo”, dijo Macri sobre uno de los momentos más difíciles de su vida. “Hubo momentos en que pensé que enloquecía”, dijo. Y agregó: “Después de mi secuestro no podía dormir por más de una hora. Tardé más de un año en volver a dormir con normalidad”.

Lo describió como uno de los crímenes más horribles que puede haber, pero sostuvo que esa experiencia lo fortaleció, aumentando su capacidad y su resistencia.

Luego llegó el momento de su familia, de sus hijos y de su mujer, Juliana Awada . “Soy vulnerable a los afectos”, empezó. “La hechicera tiene mucho mérito. Tuve mucha suerte con las mujeres que me acompañaron. Siento que los hombres aprendemos mucho de nuestras relaciones de pareja”, agregó Macri.

“Amo a mis hijos con locura”, siguió el Presidente. Así, llegó el momento de hablar de su hija menor. “A Antonia le encanta la gente, tiene un ángel especial. Se sabe el nombre de casi todos en Olivos. Antonia es mi cable a tierra”, reforzó.

Luego, la política regresó a la charla. “La Argentina viene de un camino de servirse del poder público”, dijo el mandatario al retomar los temas de agenda. “Hay que iluminar y transparentar la información pública”, agregó.

En referencia a su relación con los periodistas y con los medios de comunicación, Macri dijo: “Aprendí a vivir con la crítica y con la prensa. No me hago mala sangre por la crítica”.

“Me ofrecieron cambiar la [línea] editorial de C5N y les dije que no”, reveló sobre el canal que pertenecía a Cristóbal López. Y ahondó que “el Gobierno tiene que usar la plata para la gente y no para los medios”.

Sobre el nuevo procurador general de la Nación que va a tener la oportunidad de elegir, siempre y cuando pase el filtro del Congreso, dijo que tiene que ser alguien que vele por el funcionamiento de la ley.

Luego, por primera vez, habló largo y tendido del caso Santiago Maldonado. “Para mí es tan inocente un gendarme como un ciudadano común. Es imposible que este gobierno, electo democráticamente, haga desaparecer a nadie”, sostuvo.

“Lo de Maldonado fue como una avalancha”, prosiguió. “No podíamos condenar a la Gendarmería sin tener suficiente información”, sostuvo. Así, habló del trabajo de las fuerzas. “La Gendarmería dio vuelta 180 grados la lucha contra el narcotráfico. Hoy tenemos 20 millones de pasajeros que ingresan y salen del país de manera registrada. Tenemos a Interpol en todas las fronteras”, describió.

“Lo de Maldonado tiene que servirnos como experiencia para no agredirnos. Tiene que enseñarnos a no usar una persona para hacer política”, concluyó.

Otros temas se cruzaron, como el traspié con los Panamá Papers y las críticas por el blanqueo de sus familiares. “Con los Panamá Papers el kirchnerismo quería igualar la cancha”, se defendió. Respecto del gobierno de Carlos Menem, con el que a veces comparan el suyo, dijo que sólo comparte con esa etapa “la apertura al mundo”. (La Nación)

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