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Polémico fallo: mató a su pareja pero no le dieron prisión perpetua porque “estaba enamorado” de la víctima


14:00 Así lo explicó el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 4 de San Isidro en los fundamentos de la sentencia a Brian Montenegro por el crimen de su pareja; los jueces entendieron que el asesino actuó “bajo emoción violenta”

Débora Díaz tenía 28 años y era madre de tres hijos. Estaba embarazada. Fue asesinada a puñaladas por su ex pareja. Pero, Brian Montenegro, el acusado, no fue condenado a prisión perpetua. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 4 de San Isidro, por mayoría, entendió que no se trató de un femicidio y sentenció al acusado a una pena de 22 años de cárcel por homicidio calificado por el vínculo bajo estado de emoción violenta.

Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. El homicidio de Díaz fue en febrero de 2016 en Villa Astolfi, partido de Pilar. Los votos de la mayoría fueron de los jueces Federico Guillermo Ecke y Osvaldo Rossi. En cambio, el tercer integrante del TOC N° 4, Hernán San Martín, entendió que sí se trato de un caso de violencia de género y que Montenegro qno actuó bajo una “emoción violenta”.

El Ministerio Público fiscal estuvo representado por Carolina Carballido Calatayud, especialista en violencia de género y fiscal que actuó en el juicio donde fue condenado a prisión perpetua el empresario Fernando Farré, que apuñaló y degolló a su esposa, Claudia Schaefer.

“Esta sentencia tiene poca perspectiva de género”, afirmó a LA NACION Carballido Calatayud. La representante del Ministerio Público va a recurrir el fallo ante la Cámara de Casación.

La fiscal y la abogada querellante, Lucía Ransenberg, pidieron la pena máxima al dar por acreditada la violencia de género.

El caso

El crimen ocurrió el 2 de febrero de 2016 , en una casa de Villa Astolfi, en el partido bonaerense de Pilar, donde se encontraba Díaz con sus hijos de 11 y 6 años y un bebé, fruto de su relación con Montenegro.

El joven logró ingresar por la fuerza en la casa, de la cual había sido excluido porque había golpeado a su ex pareja, la encerró en una de las habitaciones y tras discutir con ella porque estaba embarazada de otro hombre (un policía), le asestó seis puñaladas en el tórax y en la espalda delante de los niños.

Según la agencia de noticias Télam, que tuvo acceso al fallo del TOC N° 4, el voto de la mayoría remarcó que “el acusado, en su primer acto de defensa, al ser consultado sobre el motivo de su actuar, mencionó que sintió impotencia por lo que le contaba (su ex pareja), que se burlaba” de él.

“Mientras vos estabas llorando como un boludo en la casa de tu mamá, a mí me cogía el policía en tu propia cama”, afirmó Montenegro que le dijo Débora mientras estaban discutiendo, lo cual -según los jueces- desencadenó que él la matara a puñaladas sin ser consciente de sus actos.

También valoraron un informe psicológico en el cual el imputado relató lo sucedido en “islotes”, es decir, que recuerda parte del hecho y no su totalidad, y entendieron que si bien no es inimputable, su capacidad de culpabilidad se hallaba reducida al momento del hecho.

“Estaba profundamente enamorado de la víctima, a pesar de sus escasos 20 años recientemente le había propuesto unirse en matrimonio. Estaba angustiado por la actitud expulsiva de su amada, intentó dialogar con la misma, pero la afirmación reseñada, en tales términos, mermó su capacidad reflexiva”, dijeron los jueces para justificar su estallido.

En cambio, el juez San Martín descartó esa situación e incluso recordó que Montenegro ya sabía que su ex pareja tenía otra relación porque tres días antes Débora se lo había dicho a través de mensajes de texto que intercambiaron y en los que él le dijo que estaba con otra mujer porque ella era “re fea”. (La Nación)

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