El Papa Francisco se reunió con refugiados rohingyas en Bangladesh y les...

El Papa Francisco se reunió con refugiados rohingyas en Bangladesh y les pidió perdón por la “indiferencia mundial”

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10:30 Bergoglio se reunió con 16 desplazados de esta minoría musulmana. “Dios hoy se llama también rohingya”, les dijo.

Por: Julio Algañaraz
El Papa culminó hoy su visita de tres días a Dacca con un encuentro con 16 rohingyas venidos de Cork’s Park, el más grande campamento de refugiados de esta minoría musulmana llegada desde Myanmar (ex Birmania), que ha sufrido una limpieza étnica con miles de víctimas y la fuga de 700 mil personas a Bangladesh. “Dios hoy se llama también rohingya”, les dijo el Pontífice, en una fuerte muestra de apoyo, y siendo la primera vez que emplea esa palabra para referirse a los perseguidos.

También les pidió perdón “por la indiferencia mundial”. Los refugiados al escucharlo se echaron a llorar.

Francisco recibió uno a uno a los rohingyas que le contaron los horrores que han vivido y la difícil situación presente, tomándoles las manos mientras los refugiados le hablaban y un sacerdote traducía lo que decían al pontífice.

El encuentro culminó con una cumbre interreligiosa del pontífice argentino con musulmanes, católicos, anglicanos y otros grupos en los jardines del arzobispado.

Aunque radicados desde hace siglos en la zona oeste de la ex Birmania, los rohingyas de fe musulmana en un país budista son considerados extranjeros y se les niega la ciudadanía. En agosto tras algunos enfrentamientos, los militares lanzaron una ofensiva que según el presidente de Bangladesh causó “miles de muertos y heridos, junto con miles de mujeres que fueron violadas”.

Los 700 mil rohingyas que lograron refugiarse en Bangladesh son casi la mitad de esta comunidad musulmana. El caso es considerado un verdadero genocidio y la peor violación de los derechos humanos en Asia en las últimas décadas.

El Papa, que en el Vaticano llamó “hermanos” a los rohingyas y denunció que han sido asesinados y torturados, fue “aconsejado” de no mencionarlos por su nombre para evitar las reacciones de los militares y de los sectores más radicales del budismo. Pero este viernes en Dacca los nombró por su nombre.

El grupo de 16 rohingyas que fueron recibidos hoy por el Papa argentino pertenecen a tres familias, entre ellos dos mujeres vestidas con el nijak (velo total de las musulmanas que deja solo descubiertos los ojos), una niña y un bebé.

Una de las dos mujeres se quitó el nijab, el velo total que deja ver solo los ojos, cuando subió a saludar al Papa. Este es un gesto muy importante. Significa que como musulmana consideraba que estaba frente a un hombre santo, que es una tradición entre los islámicos.

Uno de los refugiados dijo a los periodistas que “estamos todos muy emocionados”. “Esperamos que el apoyo del Santo Padre de los católicos nos ayude a superar los terribles sufrimientos que estamos viviendo” Bangladesh, la ex Pakistán Oriental hasta 1971, cuando se independizó, tiene 160 millones de habitantes, el 90% de los cuales son musulmanes. Los católicos son, según las fuentes, entre 375 mil y 450 mil, muy minoritarios pero con una pujanza que se renovó con la visita de Francisco.

En 1986 también visitó el país Juan Pablo II y antes lo había hecho Pablo VI, pero cuando Bangladesh formaba parte de Pakistán.

Antes del encuentro con los rohingyas, el papa Antes, Francisco ofició una misa campal ante cien mil emocionados católicos en un parque de la capital.

Misa

El multitudinario oficio religioso al aire libre fue matizado con el entusiasmo de la gente, muchos de los cuales viajaron dos y tres días desde lugares lejanos de Bangladesh para ver al Papa y sentirse orgullos de su fe católica compartida con los otros miles de fieles.

Las autoridades desplegaron un fuerte sistema de seguridad. El Papa argentino ordenó sacerdotes a dieciséis jóvenes diáconos que provienen del único seminario del país, que tiene más de 400 alumnos.

El Papa saludó a la multitud que lo ovacionaba. “Se que algunos han venido en viajes muy largos. Gracias por su generosidad, que indica el amor que tienen ustedes por la Iglesia y el amor que tienen por Jesucristo”, dijo Francisco en la misa, en la que no hubo homilía del Papa por tratarse de un rito de consagración de nuevos sacerdotes.

El pontífice argentino hizo una alocución del ritual de ordenaciones de presbíteros. Recordó que los curas son “colaboradores de los obispos, con quienes en unidad de sacerdocio están llamados al servicio del Pueblo de Dios”.

A los sacerdotes les dijo que “a ustedes les corresponde la función de enseñar en nombre cristo, el Maestro. Trasmitan a todos la palabra de Dios que han recibido con alegría”.

Los sacerdotes se postraron frente al Papa y luego subieron al altar y a cada uno el Papa les colocó las manos en la cabeza, en un gesto ritual para indicar el descenso sobre ellos del Espíritu Santo. La multitud de fieles estaba extasiada con la ceremonia y miles no lograban dejar de llorar de “emoción por ver al Papa y el orgullo por nuestra condición de católicos”.

Tras la misa el Papa se encontró en un momento protocolar con el primer ministro de Bangladesh y por la tarde presidió el encuentro interreligioso en el Parque de la Paz contiguo al arzobispado, en el que recibió a la delegación de refugiados de la minoría musulmana de los rohingyas.

Este sábado es la jornada final del Papa en su gira asiática. Bergoglio hará una visita privada a la Casa Madre Teresa de Tejgaon y dialogará con curas y seminaristas en la iglesia del Santo Rosario. A las cinco de la tarde (nueve horas menos en Argentina), abordará el avión que con su comitiva lo llevará de regreso a su sede de Roma, en un vuelo de once horas de duración. (Clarín)

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