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La policía acorrala a Netanyahu: pide que lo procesen por dos casos de corrupción

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11:00 Tras dos años de una exhaustiva investigación, la policía israelí recomendó ayer procesar al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por dos casos de corrupción. “Esas recomendaciones no tienen ningún valor jurídico en un país democrático”, se defendió Netanyahu.

La decisión de iniciar en los próximos meses el procesamiento por las investigaciones policiales depende ahora del fiscal general, Avihai Mendelblit. Sin embargo, la ministra de Justicia, Ayelet Shaked, adelantó que un primer ministro inculpado oficialmente no está obligado a dimitir.

Para la policía, Netanyahu es sospechoso de aceptar lujosos regalos del productor de cine Arnon Miljan y de James Packer, un multimillonario australiano, a cambio de favores.

El valor total de estos regalos -entre los que se encuentran champagne francés y costosos cigarros, a los que Netanyahu es aficionado- alcanzan los 100.000 dólares. Además, se lo acusa de un supuesto pacto con el editor del diario Yediot Aharonot, Arnon Mozes, por el que el Netanyahu habría tratado de conseguir una cobertura favorable a cambio de debilitar al rival del diario de Mozes, el Israel Hayom.

Según medios israelíes, la policía recomendó también la imputación de ese editor y de uno de los empresarios.

Durante la investigación, Netanyahu no cesó de proclamar su inocencia: “No pasará nada porque no hay nada”. Él y su esposa, Sara, reconocieron haber recibido los regalos, pero lo enmarcan en un mero “intercambio entre amigos” y niegan haber dado nada a cambio.

Decenas de miles de israelíes salieron a las calles en los últimos meses pidiendo la dimisión del premier, en el poder desde 2009.

Por su parte, el líder del derechista partido Likud acusó a los medios de orquestar una “caza de brujas” para derrocar a la coalición gobernante más conservadora de la historia del país. Además, el dirigente se mostró ayer confiado en que volverá a ganar las próximas elecciones que se celebren.

“Siento la profunda obligación de seguir liderando Israel”, dijo, y agregó que su extensa carrera política ha sido “por el bien de la nación, no por cigarros de amigos ni por una mejor cobertura mediática”, en alusión a los dos casos por los que podría ser imputado.

El ex primer ministro laborista Ehud Barak, un adversario político de Netanyahu, instó al premier a tomar una licencia y pidió a la coalición gobernante que nombre un reemplazante “de inmediato”. “La profundidad de la corrupción es horrorosa. Esto no parece que sea ?nada’. Esto parece soborno”, dijo Barak.

En circunstancias similares, hace una década, Netanyahu, como líder de la oposición, instó al entonces primer ministro Ehud Olmert a renunciar durante una investigación policial, diciendo que un líder “hundido hasta el cuello en los interrogatorios” no podía gobernar adecuadamente.

Algunos diputados del Likud ya afirmaron que no renunciará si es acusado formalmente.

La ministra de Cultura y Deporte, Miri Regev, dijo que no se sentía “inquieta” por la recomendación policial y pidió paciencia mientras el fiscal general evalúa las pruebas.

La ministra dijo que la mayor sorpresa del documento policial fue la revelación de que Yair Lapid, líder del opositor partido Yesh Atid, fue uno de los testigos interrogados. El diputado David Amsalem, también del Likud y cercano a Netanyahu, calificó a Lapid de “soplón”.

Por su parte, Lapid emitió luego un comunicado en el que también instó a Netanyahu a dimitir. “Alguien con acusaciones tan serias en su contra, muchas de las cuales ni siquiera niega, no puede seguir siendo primer ministro, con la responsabilidad de la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de Israel”, manifestó el líder opositor.

A la cabeza del gobierno desde 2009, tras un primer mandato entre 1996 y 1999, Netanyahu podría batir el récord de permanencia en el poder del histórico David Ben Gurion, fundador del Estado de Israel, si la actual Legislatura llega a su término, en noviembre de 2019. (La Nación)

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