martes, enero 19, 2021
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300 mil contra 80 mil


15-/07 – 20:00 –Dos actos, dos pulseadas, un ex presidente que tomó la posta y el campo que sigue abroquelado. Cientos de miles le dijeron no a la forma de conducir el país y sí a la democracia. Nadie quiere que se vaya el gobierno, quiere que admita que también se equivoca y perjudica a la gente. Los senadores presionados por sus provincias con gran paridad se juegan mañana su futuro político.

Los actos de esta tarde en Buenos Aires mostraron dos realidades de una misma Argentina. La que debe seguir los lineamientos impuestos desde la conducción del partido político que gobierna y la de aquellos que solo intentan decirle al gobierno con el inmenso número que juntan en cada jornada, que vuelva a la normalidad porque a nadie le gusta la imposición del poder, menos aún n una democracia como de la que se jactan defender hoy desde el oficialismo.

Mientras el acto de Palermo juntó a más de 300 mil personas, con muchos micros que no lograron arribar al evento porque fueron detenidos kilómetros antes de llegar; el ex presidente juntó cerca de 80 mil almas en un acto netamente partidario donde le dio la palabra al Gobernador de Buenos Aires para que Scioli terminara de incinerarse a lo Bonzo, con lo poco que le quedaba de su vida política sin chamuscar.

El discurso de Kirchner fue un discurso de matriz, simple llano, lleno de ataques, con algún dejo de sentimentalismo que no le sienta al ex gobernador de Santa Cruz y la recurrente voz destemplada del pingüino que con uno de sus ojos semicerrados pidió que “ se terminen los cortes de ruta, los grupos de tareas y los esquemas de cobardía”, casi como una autorreferencia.

Del otro lado un gentío impresionante desbordaba la ancha avenida y un De Angelis encendido también repitió su rezo, seguido como es habitual por sus compañeros de campaña.

Nada se distinguió del último acto multitudinario de Rosario. La gente se mezcló en categorías y clases sociales sin importarle absolutamente nada lo que pasaba en el otro lado. Por su parte frente al Congreso, los militantes hicieron uso racional del espacio y quedaron acotados al acto personalísimo de Kirchner que también culminó sin incidentes.

Mañana seguramente el Senado aprobará la 125 como espera el gobierno a pesar que la disputa es muy dura y de acuerdo a información extraoficial suministrada desde la Capital Federal, nadie tiene asegurado un triunfo y algunos alientan la posibilidad de que la decisión esté por estos momentos en solo dos legisladores que están siendo seriamente operados por ambas partes.

Algunos adelantan que la indisposición transitoria de Kirchner se debe a los nervios que pasa por estas horas donde está siendo ayudado por medicación extremadamente controlada por su médico personal.

Mañana es el Dia D. Quizás muchos políticos inscriban su página de gloria en la provincia de la cual proceden y otros queden marcados por el estigma de la obediencia sin sentido. (Agencia OPI Santa Cruz)

Santa Cruz

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