sábado, enero 16, 2021
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Río Gallegos

Cuatro días sin teléfono ni Internet. Nadie informa, ni se hace cargo y por supuesto, las autoridades ausentes

cable cortado Foto:OPI
20/04 – 20:30 – Telefónica de Argentina mantuvo incomunicados a más de 1.800 abonados en Río Gallegos desde el jueves 16 a las 14:00hs. Desde la empresa se dice, extraoficialmente, que una máquina rompió un cable. No se especifica el lugar, no se informa la avería, no se atienden personalmente a los usuarios y no hay absolutamente nadie a quien reclamar. Las autoridades provinciales o de Defensa del consumidor ciegas, sordas y mudas. El usuario, indefenso y desamparado, es rehén una vez más de la ineficiencia, la desidia, la impunidad y la corrupción.

Desde el jueves 16 a la a las 14:00hs, cuando mucha gente estaba haciendo uso del teléfono fijo en Río Gallegos y se le “cortó el tono”, hasta hoy lunes 20 a las 12:35hs cuando mágicamente volvió a aparecer ese ruidito civilizador que nos anuncia que estamos comunicados con el mundo, no hubo nada; ni explicación de Telefónica de Argentina, ni preocupación de las autoridades municipales y provinciales, mucho menos en Defensa del Consumidor y ni hablar de la remota posibilidad que un Fiscal pueda actuar de oficio para buscar la verdad, pedir castigo a los responsables por el perjuicio que nos causa a nosotros, los simples y desmerecidos usuarios de la telefonía fija o celular.

Otra vez, como tantas veces, Telefónica de Argentina mantuvo incomunicado por 4 días a más de 1.850 usuarios en esta capital. Cuando intentamos averiguar qué había pasado, nadie supo explicarlo. “Reparaciones” es una voz deshumanizada que solo se limita a “tomar el reclamo” fijarle un número de orden y todas las otras veces que hemos llamado, la misma voz metálica nos dijo “estamos trabajando”. Por supuesto que es demasiado pedir que la empresa diga en qué, cómo, cuánto tiempo habrá de demora y si les quedara un poco de vergüenza, al menos pedir disculpas.

Pero está claro que en esto no solo la empresa tiene la culpa, tal vez aquí como en ningún otro momento cabe aquel viejo dicho “la culpa no es del chancho…”. Tampoco vimos que la Municipalidad o Concejo Deliberante se desesperara por aclarar (o pedir aclaración pública) por averías del cableado en el ejido urbano (si es que lo hubo), ni que la provincia pusiera en marcha sus áreas de control en comunicaciones para sacar a la superficie el problema de incomunicación y deslindar la responsabilidad; no hemos constatado que “Defensa del consumidor” defienda al consumidor y menos en situaciones como la planteada, donde hacen apología de la ignorancia en el tema y le explican al usuario cuáles son los inconvenientes legales para resolver el problema, en vez de buscar el modo de presionar sobre la empresa.

Hoy lunes 20 aún no se sabe qué pasó. Llegó el tono en los aparatos de la misma manera que se fue y Speedy no se sabe cuándo puede funcionar ya que como otras veces, cuando las máquinas de Austral Construcciones ha cortado la fibra óptica, se hizo silencio, que en este caso no es salud. En el Call center de Speedy atiende un chico que ni sabe dónde queda Río Gallegos, comienza a realizar preguntas que nos hacen sentir un idiota frente a la computadora y ni siquiera están enterados que acá en el sur el sistema no funciona desde hace 4 días. Por todo esto, en OPI no hemos podido trabajar con normalidad.

No es casual lo que pasa. Eso sucede porque hay empresas que trabajan sin ningún tipo de planificación, destruyen las conexiones, la empresa telefónica vaya a saber por qué no pone el grito en el cielo, el Estado deja al usuario en total orfandad y si a cualquier mortal se le ocurre hacer una denuncia perderá tiempo, plata y alimentará su úlcera.

Así funciona todo en la provincia y en el país. El usuario de cualquier servicio es rehén, víctima y final e inexorablemente resultará estafado, no solo con el servicio que es malo, ineficiente y caro, sino que además, como nadie defiende sus derechos, la misma empresa que lo dejó incomunicado lo va a estafar cuando en la factura le cobre los días que no le prestó servicios y nadie, absolutamente nadie lo defienda de tanto atropello con el que operan por la impunidad con la que trabajan para sus bolsillos y los bolsillos de quienes defienden sus intereses desde el Estado cómplice. (Agencia OPI Santa Cruz)

Santa Cruz

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