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El Chapo Guzmán y el mayor juicio por narcotráfico en Estados Unidos

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08:15 – Luego de un proceso de tres meses, con 56 testigos, el jurado declaró culpable al capo de las drogas. En junio se conocerá la sentencia.

Por: Paula Lugones

El hombre pudo escaparse de todos lados, hasta de las prisiones de máxima seguridad, pero no de este momento que lo dejará encerrado para siempre. En el instante en que el jurado lo declaraba culpable, el Chapo Guzmán, el sanguinario ex líder del cartel de Sinaloa, saludó a su mujer, que lo miraba desde el estrado, y ella le devolvió el gesto con una mano en el corazón. Con ese veredicto, en la corte federal de Brooklyn, culminaba el mayor juicio por narcotráfico en Estados Unidos, un proceso que duró casi cuatro meses y que condenó al capo narco por diez delitos.

El fallo del jurado se conoció al mediodía de este martes, tras más de 30 horas y seis días de deliberaciones de los doce miembros del jurado, cuya identidad se mantuvo en reserva durante todo el juicio por cuestiones de seguridad. Ocho mujeres y cuatro hombres consideraron de forma unánime que el Joaquín “Chapo” Guzmán, de 61 años, era culpable de los delitos del liderazgo y mantenimiento de una empresa criminal continuada, tráfico internacional de drogas, uso de armas de fuego y blanqueo de dinero procedente de la venta de narcóticos.

Estos delitos deberían implicar la cadena perpetua, pero la sentencia la emitirá el juez Brian Cogan el 25 de junio. Este magistrado fue quien dirigió todo el proceso que se inició en noviembre y tuvo en vilo a la ciudad de Nueva York y al mundo en un juicio que se considera “de película”. En los meses que duró el proceso, centenares de periodistas y también curiosos hicieron fila de madrugada, con temperaturas bajo cero, para ingresar a la Corte y ver de cerca al capo narco, cuyas andanzas se popularizaron en la serie de Netlix. Incluso el actor mexicano que lo interpreta, Alejandro Adda, lo fue a ver al tribunal.

El Chapo, vestido de traje oscuro y corbata gris, dejó la sala y fue esposado y trasladado a una cárcel de máxima seguridad de Manhattan, donde estuvo confinado estos meses. En los próximos días, será probablemente trasladado a una cárcel de Colorado, ADX Florence, conocida como la “Alcatraz de las Montañas Rocosas” y considerada la prisión más segura de Estados Unidos.

Para el fiscal jefe del Distrito donde se le juzgó, Richard Donoghue, esta decisión fue una “victoria”, tanto para el pueblo estadounidense como para las “familias que perdieron a sus seres queridos” por culpa de las drogas que el Chapo introdujo en el país. El fiscal general en funciones de EE.UU., Matthew Whittaker, que apoyó a la fiscalía con su presencia en la sala el día de su alegato final contra Guzmán, felicitó la decisión alcanzada por el jurado, algo que también hicieron los responsables del FBI y de la DEA.

“Este caso, y lo más importante, esta condena, envía un mensaje irrefutable a los capos que siguen en México y los que aspiran a ser el próximo ‘Chapo’ Guzmán, de que en último término serán cazados y procesados”, aseguró Whittaker.

La defensa del Chapo, por otro lado, aseguró que apelará la decisión aunque, en primer lugar, han de estudiar este caso, que definieron como complejo ante la “avalancha de pruebas” que tuvieron que estudiar para representar a Guzmán. “Ha sido un honor y un placer representar a Joaquín Guzmán, lo digo en serio”, señaló el abogado Jeffrey Lichtman, para quien su defendido siempre estuvo “feliz, fue educado” durante el tiempo que duró el proceso.

En el juicio desfilaron 56 testigos, y un total de 13 antiguos socios, colaboradores, amantes y ex miembros del cartel de Sinaloa que han traicionado a su jefe para intentar reducir sus condenas. Ellos han abierto una ventana al mundo del narcotráfico y dejado al desnudo cómo funcionaba este grupo con detalles: cómo llegaba la droga de Colombia y se llevaba a EE.UU.; cuánto ganaba un pistolero al mes; cómo el Chapo torturaba y mataba a sus enemigos; cómo planificó sus espectaculares fugas; qué mensajes enviaba a sus amantes y hasta sus frustrados deseos de ser una estrella de cine.

En el desfile de estos meses los testigos describieron al capo narco como un hombre desconfiado, que mantenía la calma bajo presión y que podía matar a sangre fría sin inmutarse. También era vanidoso: quiso hacer una película y un libro sobre su vida, dos proyectos que no pudo concretar pero que llegó a conversar con el actor estadounidense Sean Penn.

Hubo revelaciones importantes sobre cómo el cartel traficaba la droga. Jesús “El Rey” Zambada o el colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, más conocido como “Chupeta”, describieron los detalles que incluían el uso de lanchas rápidas, barcos pesqueros, aviones de fibra de carbono para evitar radares, helicópteros, camiones, trenes, submarinos, trailers llenos de latas de jalapeños y túneles bajo la frontera entre México y Estados Unidos por donde también circulaba de regreso el efectivo.

Otro ex lugarteniente, el colombiano Alex Cifuentes Villa, mencionó incluso que el Chapo los había autorizado a importar cocaína de la Argentina a México, que se enviaba en valijas desde nuestro país. No se explayó más en ese tema, pero tiró además una bomba para la política mexicana: dijo que Guzmán había pagado 100 millones de dólares en coimas al ex presidente mexicano Enrique Peña Nieto, algo que él negó.

Pero quizás el día en que declaró el ex sicario Isaías Valdez Ríos haya sido el más estremecedor del juicio ya que denunció torturas y asesinatos cometidos por el Chapo con sus propias manos, a los que se suman a otras ejecuciones ordenadas por el capo que contaron otros testigos. Valdez relató, por ejemplo, que el capo narco había molido a golpes a sus enemigos, los había quemado con planchas calientes, les había pegado balazos en la cabeza, enterrados o incinerados vivos.

También se escucharon los relatos de sus espectaculares fugas. El famoso escape de una cárcel mexicana en 2015, a través de un túnel, con una motocicleta. Y la del 2014 cuando escapó desnudo, con una amante, a través de un túnel construido debajo de la bañadera de su casa.

Tras conocerse el veredicto, la corte se abarrotó de fuerzas de seguridad, entre francotiradores y especialistas con perros para detectar explosivos. El destino del máximo capo narco procesado en Estados Unidos es –al menos por ahora- pasar el resto de su vida en la cárcel. (Clarín)

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