Para asegurar la calma del dólar, el BCRA validó otra fuerte alza de tasas

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11:00 – La llevó al 49% anual, con lo que la subió 4,5 puntos en 2 días; así logró la primera baja del billete tras seis alzas consecutivas

Por: Javier Blanco

Resuelto a terminar con el episodio de turbulencia cambiaria, el Banco Central (BCRA) validó ayer un nuevo aumento de tres puntos en la tasa de referencia de la economía, con lo que logró el primer retroceso en la cotización del dólar , tras una seguidilla de seis alzas consecutivas que lo inquietó por la velocidad que había tomado en los últimos días.

La movida oficial, que incluyó nuevas incursiones en el mercado de futuros cambiarios, hizo que el peso volviera a moverse a contramano del resto de las monedas emergentes: recuperó 0,4% promedio frente al dólar (que cerró para la venta a $39,53 a nivel mayorista y a $40,53 para el minorista), en una rueda en que el real y otras monedas de la región cayeron frente a la divisa estadounidense.

Vale recordar que en las ruedas anteriores la moneda local venía devaluándose (llegó a perder 8% frente al dólar y volvía a ubicarse como la moneda más castigada a nivel mundial en el mes), aun cuando las demás monedas emergentes seguían repuntando o se mantenían estables frente al dólar.

Ese movimiento en sentido dispar confirma que el ajuste que registró el tipo de cambio en los últimos días fue consecuencia de factores puramente locales. “Deja a la vista que reabrió un arbitraje tasa/dólar a partir del reacomodamiento de expectativas inflacionarias que disparó el mal dato de enero”, evaluó el economista Federico Cohen.

El billete ya había arrancado la jornada con señales de estabilización al operarse a $39,67 apenas abrió el mercado mayorista, es decir, el mismo valor de cierre de la rueda previa.

Pero luego comenzó a repuntar levemente, lo que lo llevó a tocar máximos de $39,85, nivel desde el que inició un retroceso que se acentuó en la última parte de la jornada, al conocerse otra -y más fuerte- suba de tasas. “Fue el momento en que los precios acentuaron la tendencia a la caída que venían mostrando ya desde la segunda parte de la rueda”, describió el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.

“El mercado operó con mucha cautela a la espera de la señal de tasa del BCRA. De allí que el volumen negociado cayó 26%”, aportó Fernando Izzo, de ABC Cambios.

Con el nuevo ajuste de 5 puntos que subió la tasa en seis días (4,5 de ellos en apenas dos ruedas), la tasa de referencia, fijada por lo que el BCRA les paga a los bancos por comprarle letras de liquidez (Leliq) a 7 días, volvió a niveles de hace 15 días. Pero sobre todo dejó a la vista que la economía no logra salir del dilema de la “manta corta”.

“Con la tasa al 49%, mi sensación es que el dólar se va a quedar quieto, pero la actividad económica va a seguir sufriendo”, resumió el dilema el analista Santiago López Alfaro, de Delphos Investment. “Lamentablemente sí, pero es el precio que debe pagar si quiere calmar a las fieras”, observó su colega Leonardo Svirsky, en un cruce por Twitter.

“El BCRA consolidó la señal que había dado ayer. Y lo hizo bien, utilizando el margen que brinda este esquema de agregados monetarios, que permite elegir combinaciones de precios y cantidades día a día”, valoró Martín Vauthier, economista y director del Estudio Eco/Go. “$39, $40 o $41 no son precios que alarmen… pero sí había que dar señales frente al ritmo que había tomado el ajuste alcista del dólar”, detalló.

Jugada oficial

La jugada oficial, que se activó aún cuando el tipo de cambio apenas si había logrado rebotar hasta ubicarse por encima del piso del sistema de bandas de flotación libre, apunta a “volver a estabilizar expectativas de volatilidad macro”, interpretó el economista Gabriel Caamaño, de Estudio Ledesma. “El resto vendrá como consecuencia después”, insistió.

El plan monetario y cambiario, tras la última revisión del acuerdo con el FMI, tiene por objetivo básico evitar nuevas corridas contra el peso, algo que el Gobierno adoptó como dogma porque sabe que nuevos episodios de este tipo pueden hacer esfumar las últimas chances que le quedan por mantenerse competitivo para las próximas elecciones. De allí que en ese altar se sacrifiquen el resto de los objetivos económicos.

El problema es que la recesión deja a la vista de manera cada vez más contundente los problemas que provoca entre las empresas, y un repunte de la tasa puede hacer abortar las señales de incipiente recuperación que venía mostrando la línea de financiamiento más dinámica para empresas (adelantos por cuenta corriente), que repuntó en más de $10.000 millones ante la caída del 60 al 47% que había tenido ese costo para empresas de primera línea. (La Nación)

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