Tras el aumento de la AUH, Macri tiene $25.000 millones más para asistencia social

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10:00 – El aumento del 46% para el programa representa menos de la mitad del dinero disponible en la “salvaguarda”; el Presidente se reservó una carta para utilizar durante la campaña

Por: Santiago Dapelo

El presidente Mauricio Macri se quedó con unos 25.000 millones de pesos para incrementar el gasto social si considera necesario hacerlo en algún momento del año electoral. El aumento del 46 por ciento para la Asignación Universal por Hijo (AUH), que subirá este mes a $2650 -que anunció el último viernes ante el Congreso-, representa menos de la mitad del dinero disponible en la “salvaguarda” que firmó con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ).

Así, el Presidente se guardó una carta efectiva para utilizar durante la campaña electoral en la que irá por la reelección sin modificar el presupuesto nacional ni tener que negociar con la oposición o tocar el objetivo de déficit cero, prioridad del equipo económico que conduce el ministro Nicolás Dujovne.

Macri utilizó unos 15.000 millones de pesos previstos en la cláusula que suscribió con el organismo multilateral de crédito para inyectar dinero entre los beneficiarios de planes sociales, algo que evitó durante todo el año pasado. En este caso fue para beneficiar a los cuatro millones de niños y adolescentes que cobran la AUH. En rigor, la Casa Rosada decidió adelantar los incrementos que, por aplicación de la ley de movilidad de ingresos jubilatorios y sociales, debe dar durante este año a estas prestaciones.

En el préstamo por 57.000 millones de dólares que acordó con el Fondo bajo la modalidad stand-by, el Gobierno logró imponer una cláusula novedosa que protege especialmente a los sectores más vulnerables. La salvaguarda es de un 0,2% del PBI, según el memorándum de entendimiento.

Si bien no hay, al menos por el momento, una estrategia definida o un cronograma preparado, en la Casa Rosada aceptan que Macri podría utilizar ese dinero para nuevos anuncios. En ese sentido, la salvaguarda del Fondo podría ser utilizada para instrumentar un beneficio a jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales, lo que representan un total de 18 millones de personas.

“Todo está abierto y en agenda”, reconocieron fuentes oficiales.

La decisión de utilizar el seguro para un gasto adicional “en la protección de los más vulnerables” fue de Macri. Hasta ahora, el ministro de Hacienda, el guardián de los números del Gobierno, se había opuesto a utilizar más deuda para gasto corriente, pero el impacto de la inflación sobre los sectores de menores recursos lo terminó de convencer. Según un estudio de Unicef -que mide la pobreza de forma multidimensional- que se publicó en diciembre, el 48% de los niños, niñas y adolescentes en la Argentina son pobres.

Además, como adelantó anteayer LA NACION, el Gobierno prepara una serie de medidas de alto impacto para revertir la percepción negativa sobre aquellas personas que hoy sufren de manera directa el impacto de la combinación de la fuerte recesión y alta inflación .

Entre otras cuestiones se destaca el relanzamiento de los préstamos Anses, que también fueron impulsados en 2017 antes de las elecciones legislativas. Hasta ahora esos préstamos tienen un tope de hasta $80.000 por persona y solo pueden abarcar el 30 por ciento del ingreso del beneficiario, sea jubilación, AUH o pensión. Pero eso podría modificarse, según reconocieron fuentes oficiales.

El objetivo de todas las medidas que el Gobierno implementó o evalúa tienen como principal objetivo reactivar el consumo y generar un cambio en las expectativas sobre el futuro, que hoy, en medio de la crisis económica, se encuentran en su piso, según las encuestas que circulan por los principales despachos de la Casa de Gobierno.

Además de los anuncios, el Gobierno pondrá el foco en las inauguraciones de obra pública. Pero, en principio, no hay actividades previstas para esta semana. El Presidente aún atraviesa el duelo por el fallecimiento de su padre, Franco, el último sábado. Hoy, por ejemplo, Macri no visitará ninguna provincia -los miércoles suele ir a alguna localidad- y concentró toda su actividad en la quinta presidencial de Olivos.

Como sucedió en diciembre, el Gobierno apuesta a este tipo de medidas para contener a los sectores más postergados. La inflación, sobre todo en los alimentos, golpea más fuerte a los más vulnerables, puso el esquema de contención al límite del desborde.

Macri confió la misión de evitar que la crisis económica se traslade a la calle a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal. La ayuda alimentaria en comedores y merenderos, que actuó como un paliativo para aliviar los efectos de la “tormenta” cambiaria, solo por citar un ejemplo, nunca se suspendió, e incluso en algunas localidades del conurbano bonaerense se incrementó.

Mientras tanto, el FMI sigue de cerca la puesta en marcha del programa económico que lidera Dujovne. En ese sentido, la misión del Fondo, a cargo del economista italiano Roberto Cardarelli, pasó por Buenos Aires hace unas semanas para auditar los números. Hasta el momento, la Argentina siempre cumplió con las metas. Ese escenario es ideal para el Presidente. Es que sin trabas del FMI, la decisión para usar esos dólares solo depende de Macri. (La Nación)

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