Reabren el caso contra el ex juez Freiler por sus bienes

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09:40 – La Cámara Federal allanó el camino para volver a investigar al ex magistrado

Por: Hernán Cappiello

La Cámara Federal resolvió reabrir la causa por enriquecimiento ilícito contra el ex camarista Eduardo Freiler , que fue destituido mediante un juicio político por no poder justificar su crecimiento patrimonial.

El fallo fue firmado por los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, con la disidencia de su colega Mariano Llorens.

Freiler fue juez de la Cámara Federal durante más de una década. Durante el kirchnerismo y aun con el cambio de gobierno dictó resoluciones afines a la gestión anterior. Fue cuestionado por el oficialismo, que promovió su juicio político en el Consejo de la Magistratura.

Finalmente, el 18 de noviembre de 2017 fue destituido porque el Consejo de la Magistratura que entendió que no pudo justificar sus bienes. A pesar de esta sanción administrativa, la causa penal en su contra por enriquecimiento había sido cerrada en 2016 por el juez Sebastián Ramos, con la anuencia del fiscal Ramiro González.

Sin embargo, el juez y el fiscal, a instancias del abogado Ricardo Monner Sans, decidieron volver a investigar el caso, a pesar de tener un sobreseimiento firme basado en autoridad de cosa juzgada. Argumentaron que era necesario seguir buscando la verdad.

La Cámara Federal, sin disponer que se trataba de una cosa juzgada írrita, de todos modos abrió el camino para seguir investigando.

La Sala I de la Cámara Federal, con la firma de Bruglia y Bertuzzi, recordó que la introducción de una acción pretoriana de nulidad por cosa juzgada írrita es una excepción.

Por ello, consideró que debe primar un criterio restringido de interpretación, teniendo en cuenta la incidencia directa que la cuestión debatida puede tener en derechos constitucionales.

Precisó que, más allá de compartir la necesidad de profundizar la investigación, la anulación de los efectos de clausura de la resolución de sobreseimiento firme que benefició a Freiler constituye un temperamento prematuro.

Entendió que dejar sin efecto un sobreseimiento firme, por aplicación de los parámetros que plantea la doctrina de la cosa juzgada írrita, debe constituir no un punto de partida, sino el desenlace de un proceso en cuyo marco pueda decirse que se reunieron suficientes pruebas del defecto que invalida el sobreseimiento.

Por ello, concluyó que el trámite deberá continuar en dirección a robustecer las bases sobre las cuales pueda eventualmente ser revisada la cuestión.

El camarista Llorens votó en disidencia, al entender que no hay razones excepcionales que justifiquen dejar sin efecto un sobreseimiento firme y reabrir el caso, al declararlo cosa juzgada írrita. (La Nación)

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