Negocio redondo para un narco. Traficó droga, lo agarraron con 110 kgs, le dieron 9 años y sale en 4

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Negocio redondo para un narco. Traficó droga, lo agarraron con 110 kgs, le dieron 9 años y sale en 4

10:30– (Por Giuliano Ventura para OPI Chubut) – En busca de resolver rápidamente los problemas de superpoblación de las cárceles, pero sin mediar el mínimo sentido de justicia, desde nuestra provincia y mediando la Ley nacional hecha a medida para los sicarios, narcos y delincuentes extranjeros, en próximos días expulsarán de Chubut y de la Argentina, al narcotraficante español Alfredo Aranda Berberá, principal cerebro de la operación de tráfico de drogas más flagrante conocida en Chubut y por cuyo delito cumple una condena de 9 años alojado en la Unidad 6 de esta provincia.

El delito se produjo en Puerto Madryn en el año 2013 (proceso ampliamente cubierto por OPI), cuando se descubrió a través de una larga investigación que la pesquera Poseidón en Puerto Madryn enviaba droga en los embalajes de langostinos a través de la exportadora Mar Pesca Azul, una firma pantalla, tras la cual Berberá simulaba la compra de productos del mar argentino y enviaba droga al viejo continente con otro connacional Salvador Parra Gómez. En la misma operatoria fueron detenidos y condenados Héctor Omar “cura” Segundo, Juan Burgos y Nicolás Seoane, hoy libres. Berberá se viene quejando en los últimos años que es el único detenido por ser extranjero y reniega de las condiciones de detención pidiendo la libertad. Las irregularidades posteriores, cometidas por funcionarios del gobierno de Martín Buzzi con la firma “Alpesca SA” (de Omar Segundo) fueron una y otra vez descritas por esta Agencia, cuyas consecuencias judiciales siguen hoy impactando al ambiente político y pesquero de Chubut.

Lo cierto es que Barberá, cerebro indiscutido de la operación frustrada de los 110 Kgs de droga a España, especulándose que previo a esta maniobra, ya se habían enviado miles de kilos del tóxico a Europa, fue condenado en el 2017 a 9 años de prisión por transporte y tráfico de estupefaciente y el 29 de marzo de 2019 cumplió la mitad de la condena (computado el tiempo en prisión hasta la condena).

En función de ello y tal como acuerda la ley y habilita a la justicia a proceder, el juez de Ejecución Enrique Guanziroli decidió expulsarlo del país, eso si, “con prohibición permanente de reingreso”, emitida por la Dirección Nacional de Migraciones.

El delincuente, de esta manera, será entregado a las autoridades españolas, sin obligación de retenerlo en cárcel alguna hasta el final de la condena. Es decir, en España la justicia podrá (si quiere el juez de turno) hacerle cumplir los 4 años que le faltan cumplir en Argentina, o dejarlo libre.

De esta manera, el narcodelincuente aprovecha excelentemente el agujero negro de la justicia argentina, para licuar (en caso de decidirlo un juez español) 4 años de su condena y solo pagar con 4 el haber envenenado a medio mundo. La “deportación”, saca de las cárceles argentinas al delincuente, pero antes de expirar la condena, por lo tanto le reduce la misma, pues ya no está en manos de los jueces locales, decidir si el criminal seguirá cumpliendo o no pena por ese delito.

Como frutilla del postre y casi como una burla más, Migraciones y el Juez de Instrucción recalcan que Berberá “no podrá ingresar de por vida a la Argentina”, como si esta sola frase impresa en un documento público, fuera valla suficiente para detener a extranjeros que ingresan ilegalmente todos los días al país, a través de sus fronteras-colador, para volver a cometer otro delito y optar por quedarse, en un país donde ser extranjero y delinquir tiene una condena más beneficiosa, o volver a su país de origen de la misma forma que entró, por cuanto los controles migratorios argentinos son tan laxos y los más de 6000 kms de fronteras (sin contar la costa atlántica) tienen miles de puntos sin control, que les permiten a narco, sicarios y extranjeros buscados por los más disímiles delitos, entrar, permanecer y delinquir sin problemas, excepto claro, que su desmedida exposición los haga cometer un error como Berberá, por ejemplo, entonces tomará estado público su situación. Pero aún así, como vemos a diario, ser extranjero y delinquir, tiene muchos beneficios en la Argentina, donde con algunos años de condena (pero sin cumplirla en absoluto), te devuelven a tu país con pasaje y seguro pago. Después nos horrorizamos por la inseguridad y el alto nivel de degradación social a la que nos somete el sistema. (Agencia OPI Chubut)

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