El dólar oficial cierra con un nuevo récord y aumenta la presión sobre las reservas

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La creciente tensión cambiaria con que el país llegará a las elecciones quedó en evidencia nuevamente ayer: la cotización del dólar al público marcó un nuevo máximo nominal de $62,37, dejando atrás el récord de $62,18 que había alcanzado el pasado 14 de agosto.

Por: Javier Blanco

El ápice llegó pese a que el Banco Central (BCRA) intensificó sus intervenciones sobre el mercado, sacrificando en ello la mayor cantidad de reservas desde fines de abril de 2018: unos 550 millones de dólares, según calcularon los operadores, ya que la entidad dejó de reportar hace meses sus ventas diarias, que solo toman estado público días después, cuando actualiza la base de datos en su página web.

Esa estimación sumó credibilidad horas después, cuando el BCRA reportó una caída de US$450 millones en sus reservas brutas (bajaron de US$46.591 millones a US$46.141 millones) sin que hubiera pagos importantes de deuda del Tesoro nacional. Además, porque, en paralelo, los bonos argentinos rebotaron y los principales activos que los integran (dólar, yuan) se mantuvieron firmes y subió 0,5% la cotización del oro.

“El Central viene duplicando el ritmo de venta de reservas día a día esta semana: colocó unos US$150 millones el lunes, unos US$300 millones el martes y US$600 millones hoy [por ayer]. Si algo deja a la vista esto es que el Gobierno está haciendo todo lo posible para que el dólar no se dispare antes del domingo sin mirar más allá”, describió el economista Gustavo Neffa, director de Research for Traders. “El BCRA luce dispuesto a entregar reservas a cambio de no tener que soportar una nueva devaluación con el consiguiente traslado a precios, aunque eso suponga dejarle un ?regalito’ a la administración que venga”, coincide su colega Guido Lorenzo, de la consultora LCG.

Para Martín Vauthier, director de Estudio Eco/Go, esta dinámica del mercado muestra que “los últimos parches ideados para ganar tiempo, el reperfilamiento para aliviar pagos de deuda y el cepo no bastan para contener el derrape de reservas a niveles admisibles”. Esto va acelerar definiciones que deberán comenzar a aparecer “desde el lunes”.

La intervención oficial debió intensificarse ayer para evitar que el dólar mayorista supere los $59 (cerró en 58,99), en una jornada en la que una marcada aceleración de la demanda hizo crecer 50% el volumen operado de contado, que llegó a los US$906 millones. “Es el volumen negociado más alto desde comienzos de agosto”, recordó el operador Gustavo Quintana, pese a las restricciones vigentes a la demanda que en aquel entonces no existían.

“La presión de la demanda se hizo sentir todo el día y la rueda cerró con el BCRA corrido del mostrador, lo que hizo que en los últimos dos o tres minutos la pantalla quedara sin oferentes”, explicó Fernando Izzo, de ABC Cambios.

En los bancos y agencias describieron que en los últimos días se reactivaron fuerte las compras de ahorristas tanto como las de los importadores que buscan anticipar pagos y compras “preocupados por el escenario poselecciones”.

Las intervenciones del BCRA se volvieron a extender al mercado de futuros, aunque solo en los plazos de vencimiento más próximos, que no escapan al mandato de la actual administración. “Se estima que volcaron allí el equivalente a US$250 millones”, confió Neffa. Eso provocó bajas del 1,8% para el contrato que vence a fin de mes y del 5,2% para el que caduca a fin de noviembre.

Los precios de los plazos posteriores también cayeron 4% promedio, mientras que el dólar Bolsa (MEP) bajó de $76,17 a $73,30 y el contado con liquidación, de $79,10 a $77,60, con lo que las brechas con el oficial cayeron a 24 y 31,5% en cada caso.

Los analistas insisten en que la situación obligará a tomar decisiones posiblemente desde el lunes, por ejemplo, una ampliación en las restricciones dispuestas sobre la demanda de dólares desde hace 55 días.

“Imagino un mercado muy atento a si empiezan a aparecer señales de cooperación para una transición ordenada, algo que debería ser posible si la elección se define y era improbable hasta ahora por los incentivos a diferenciarse entre las dos principales fuerzas, lo que significó un daño adicional importante para una economía ya muy golpeada”, indica Vauthier.

“Descuento algo que ayude a aplacar la sed de dólares o más ventas de reservas”, dice Lorenzo. (La Nación)

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