Lázaro Báez varió sus declaraciones ante la Justicia al compás de los vaivenes políticos

0
630

Esta semana defendió a Cristina Kirchner, pero antes abandonó la custodia del mausoleo de Néstor y nunca la ex presidenta le mandó mensajes de apoyo a la cárcel.

Por: Lucía Salinas

Lázaro Báez no sabe precisar cuándo conoció a Cristina Kirchner, ni cuántas veces compartieron una comida. Uno de sus hijos -con el que no se habla hace un año-, se ocupó de brindar más detalles sobre esto último. No duda en aclarar cada vez que puede, que su amigo era Néstor Kirchner a quien le rinde una estoica lealtad. A la ex presidenta siempre la llamó por el apellido Fernández, porque a sus íntimos les explicaba que para él, no merecía llevar el de su amigo y arquitecto de su vida empresarial. Fueron socios comerciales con la electa vicepresidenta, se convirtieron en enemigos públicos pero esta semana Báez, cambió de posición, y la defendió ante el Tribunal que lo juzga por lavado de dinero. Se ilusiona con dejar la prisión ante el cambio de gobierno.

Siempre reacio a las cámaras y a la exposición pública, Lázaro Báez no ocultó su incomodidad el miércoles pasado cuando leyó su descargo ante el Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4) que lo juzga hace poco más de un año por haber lavado 60 millones de dólares entre 2010 y 2013, después del fallecimiento de Néstor Kirchner. En aquellas hojas donde buscó defenderse negando todos y cada uno de los hechos que lo señalan como responsable en el expediente, el empresario K dio un vuelco inesperado: defendió a Cristina Kirchner. Sostuvo que todas las acusaciones en su contra, tienen como único objetivo perjudicar a la ex presidenta y a la unidad del peronismo.

“Queda claro que me pusieron en una encerrona para que culpe a Cristina y a su gobierno”, dijo con cierta indignación Báez, y fue el inicio de una serie de explicaciones en las que mencionaría a Cristina, Fernández y Kirchner también. Su planteo no explicó otras cosas de una relación oscilante, tensa de a momentos, con la electa vicepresidenta.

Hasta julio de 2013 Cristina Kirchner fue socia comercial con el empresario K. Hasta entonces, fue el responsable de administrar tres de los hoteles familiares. En ese tiempo, además del canon de alquiler por el que pagó $ 27 millones desde 2009 a 2013, Lázaro le contrataba habitaciones con siete de sus empresas que nunca utilizó pero que garantizó al patrimonio de los ex presidentes $ 14 millones.

El vínculo continuó pese a que le quitaron el manejo de los hoteles. Para entonces, el dueño de Austral Construcciones ya había construido unos complejos de departamentos para la inmobiliaria Los Sauces, propiedad de la familia Kirchner. Cuando la obra terminó, se convirtió en el inquilino y según la Justicia que los investigó por lavado de dinero, Báez y Cristóbal López representaron el 86% de la facturación en concepto de alquileres: entre ambos garantizaron $ 22 millones al patrimonio de la ex mandataria.

En medio de estos negocios, Báez y tuvieron un terreno de 87.000 metros cuadrados en condominio en El Calafate.

Los negocios continuaron hasta que la justicia avanzó y la relación que sólo era “política” como muchos definen en el entorno de Báez se volvió cada vez más tensa. Hacia noviembre de 2015 el gobierno kirchnerista le adeudaba el pago de certificaciones de obras a la constructora. Lázaro mantuvo una reunión en la quinta de Olivos donde entre otras cosas quería decirle a la ex presidenta que no administraría más el Mausoleo donde descansan los restos del ex presidente.

No hubo acuerdo, pese a que José López en su confesión como arrepentido en la causa Cuadernos, contó que Austral Construcciones estaba entre las cinco empresas a las que Cristina Kirchner ordenaba pagarles de forma prioritaria. La firma que quebró hace un año, entró en crisis, su principal cliente fue el Estado desde 2004 a 2015, sin el kirchnerismo en la Casa Rosada la relación fue más compleja y el futuro de la compañía incierto.

El 5 de abril de 2016 Lázaro quedó preso por lavado de dinero, en una causa donde se analizó además un testamento, que el empresario generó meses después del fallecimiento de Kirchner, con un 30% de todas las propiedades adquiridas todo a nombre de sus cuatro hijos. Llamativamente nunca tuvo vigencia.

Desde que ingresó al Penal de Ezeiza no “recibió ni un sólo mensaje de apoyo”, indicaron sus allegados. Su enojo con la ex presidenta no fue ocultado para los propios, para entonces ya era Cristina Fernández. El 4 de mayo de ese año su familia le entregó la llave del Mausoleo a la electa vicepresidenta. Lázaro retiró a su personal de mantenimiento y seguridad del lugar como sello de un fin de ciclo. Desde entonces aquel homenaje a Néstor Kirchner permanece cerrado. “No nos ocupamos más”, fue el mensaje transmitido.

Cuatro años después de aquel quiebre, el empresario K habló en el juicio en su contra por lavado. Ya se había cruzado con Cristina este año en el inicio del juicio por la presunta corrupción en la obra pública: no se cruzaron, no se miraron, no se saludaron. Dos desconocidos acusados de ser parte de la misma maniobra.

Sentado a la derecha del Tribunal, Lázaro dijo esta semana que todo era para perjudicar a Cristina Kirchner y la defendió. Negó enfáticamente ser testaferro de los Kirchner. Nunca explicó cómo construyó en doce años un patrimonio de 205 millones de dólares y adquirió 1.420 propiedades. Cómo su empresa incrementó su patrimonio -según la acusación por el direccionamiento de la obra pública-, un 45.313% entre 2004 a 2015. En ese período recibió $ 46.000 millones en contratos viales.

Pero el juez Sebastián Casanello analiza, en forma paralela al juicio oral, si esa cantidad de bienes adquiridos, fue como resultado de haber operado como prestanombre de los ex presidentes. Pero en su exposición, el empresario K destacó la gestión anterior cuando días atrás en declaraciones radiales, habló de los tiempos políticos que vienen y de cómo se esperanza en salir de prisión después del 10 de diciembre cuando Cristina Kirchner ya sea vicepresidenta de la Nación. (Clarín)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí