La batalla contra el coronavirus une a Italia, que recupera su espíritu y orgullo

0
387
Coronavirus hoy: más de 114.500 casos, 4.028 muertos y 60 millones de italianos en cuarentena

Por: Elisabetta Piqué

Hay banderas patrias en balcones y ventanas, carteles con la leyenda “andrá tutto bene” (irá todo bien), carteles con corazones. No es un Mundial, pero la emergencia por el coronavirus, el desafío más difícil que enfrenta Italia desde la Segunda Guerra Mundial -tal como graficó el primer ministro, Giuseppe Conte , que no hace más que citar a Winston Churchill-, ha provocado en la opinión pública un efecto hace una semana impensable: el despertar de un nuevo espíritu de comunidad , la recuperación de un orgullo nacional que en los últimos años había desaparecido.

De norte a sur el país, famoso por su escaso respeto a las reglas y sentido cívico, parece haber repentinamente cambiado. Salvo casos aislados -que siempre se dan-, los 60 millones de italianos aparecen unidos para enfrentar juntos, con responsabilidad, como ha pedido el gobierno, un enemigo invisible y letal, que nadie se esperaba.

Desde su cuarentena colectiva , que cumplen a rajatabla -la consigna es no salir salvo urgencias para frenar la difusión de un virus desconocido que se difunde a la velocidad de la luz-, los italianos han demostrado que esa creatividad y fortaleza que parecía haberse perdido sigue viva. Todos los días, gracias a las redes sociales, desde sus ventanas o balcones -donde muchos colgaron el “tricolore”-, hay manifestaciones colectivas de resistencia. Se canta el himno nacional u otras canciones populares , se aplaude en forma colectiva esa labor heróica que están haciendo médicos, paramédicos y enfermeros. Y se intenta decirle al mundo que si bien es verdad, Italia es el segundo país más golpeado por el coronavirus , con la mayor cantidad de muertos y casos – 2158 fallecidos, 23.073 contagiados – después de China y el primero en tomar medidas de cierre y bloqueo tan drásticas, “todo saldrá bien”.

En las calles desiertas y silenciosas reina otro clima. Muy distinto al de diez días atrás, cuando la vida seguía con su ritmo a todo trapo. Con las pocas personas con las que uno tiene un contacto, el farmacista, el kioskero, el cajero del supermercado, el trato es distinto: más cordial, más humano.

“Ahora sale a la luz lo más lindo de Italia: ese mix de generosidad, creatividad, ingenio, que hace único nuestro país”, destacó Linda Laura Sabbadini, directora central del Istat (Instituto Nacional de Estadísticas italiano). En estos días grandes empresarios, famosos de la farándula, pero también gente común se demostró solidaria con los que más sufren. No sólo con donaciones de dinero para comprar respiradores o barbijos, sino también con gestos concretos de voluntariado. Hay jóvenes que se ofrecen para hacerle las compras a los más frágiles, los ancianos, muchos solos y el grupo más en riesgo; o que les tocan el timbre y les dan charla a través del portero eléctrico para mitigar su soledad. Un grupo de taxistas romanos, de repente sin trabajo, también se sumaron a la ola solidaria, ofreciéndose llevar y traer pacientes de hospitales de la ciudad, con bandera “tricolore” a la vista en sus coches, por supuesto higienizados previamente.

“Se hacen cenas con amigos vía whatsapp, se ven películas juntos, se hacen clases de yoga como si se estuviera en el gimnasio, de zumba, de escritura creativa. Se activan plataformas para grupos de estudio, las universidades, al margen de clases, dan licenciaturas vía streaming, en las administraciones públicas se acelera el smart-working”, subrayó Sabbadini. “Y es así que, de repente, el país con más baja utilización de las nuevas tecnologías descubre, por necesidad, las grandes oportunidades de la tecnología en una cotidianeidad blindada”, agregó.

“Un nuevo patriotismo”

“Pasan los días y vemos que nuestros ‘primos’ europeos transforman cierta superioridad en admiración difusa por nuestro servicio sanitario, sube ese orgullo nacional que habíamos paladeado sólo en los meses de Mundiales ganados”, añadió.

Sabbadini recordó, asimismo, que se trata de un momento durísimo para los italianos, cuya economía sufrió un golpe devastador. Muchos corren el riesgo de perder su trabajo, sobre todo los más vulnerables -como discapacitados, pobres o mujeres que sufren violencia doméstica-. “Pero ante este enemigo invisible estamos reencontrando la conciencia y el orgullo de que Italia es un gran país, capaz de ser un modelo para el mundo y para Europa, no sólo por cómo nos vestimos, comemos, trabajamos, hacemos música y arte, sino por cómo una democracia cuida y defiende a sus ciudadanos, con todos sus medios, en contra de una pandemia”, afirmó.

Flavia Perina en La Stampa directamente habló de “un nuevo patriotismo” . “Es un nuevo testimonio colectivo de participación, una estupefaciente manifestación de solidaridad en un país que hasta ayer estaba dividido entre Norte y Sur, pobres y ricos, ciudadanos y extranjeros, empleados a tiempo indeterminado y precarios”, opinó. “Pero es, sobre todo -agregó-, el inesperado despertar de un nuevo sentimiento de patriotismo, que borra el paradigma agresivo relacionado desde hace años al tema de la identidad, para recuperar una dimensión comunitaria, afectuosa, sonriente, del orgullo italiano”. (La Nación)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí