El Gobierno vuelca $32.000 millones para contener a los sectores más pobres

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En medio de la crisis por el conoravirus y la recesión, el Gobierno inyecta $700.000 millones y abandona las metas fiscales

Por: Gabriel Sued

Con el objetivo de resguardar a los sectores más pobres de las consecuencias económicas de la epidemia del coronavirus, el Gobierno distribuirá en las próximas semanas más de 32.000 millones de pesos entre las 10 millones de personas que cobran jubilaciones y pensiones mínimas, y programas sociales. Así lo anunciaron el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y el director ejecutivo de Anses, Alejandro Vanoli, en la Casa Rosada.

Los anuncios, que alcanzan de manera directa a casi un cuarto de la población, consisten, entre otras medidas, en un bono de 3000 pesos, por única vez, para los jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo, y para los beneficiarios de los programas Hacemos Futuro y Salario Social Complementario (SSC), y un bono de 3100 pesos, por única vez, para los titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación Universal por Embarazo (AUE), lo que implica la duplicación del beneficio. El mes próximo se analizará si se requiere extender la medida, informaron en la Casa Rosada.

El bono extraordinario alcanzará a 4.648.817 jubilados y pensionados que cobran hasta 18.892 pesos. Beneficia a un 63 por ciento del universo de trabajadores pasivos, con un costo fiscal de 13.531 millones de pesos. El pago adicional para los titulares de AUH, que será por chico y no por familia, alcanza a 4.357.227 menores, con un costo para el Estado de 14.029 millones de pesos. Los beneficiarios de los planes Hacemos Futuro y SSC son 556.000 personas, que cobran 8437 pesos por mes, la mitad de un salario mínimo. El bono demandará 1700 millones de pesos.

La cifra de corte para jubilados y pensionados resulta de sumar los 3000 pesos adicionales al haber mínimo, que hoy es de 15.892 pesos. Aquellos que en la actualidad perciben entre 15.892 pesos y 18.892 pesos cobrarán la fracción correspondiente para alcanzar el nuevo piso. El bono se liquidará por única vez “por beneficiario”. Es decir, los que cobran de manera simultánea jubilación y pensión, no cobrarán el pago adicional, dado que la suma de los dos haberes supera el piso de 18.892 pesos.

Un beneficio adicional tendrán los jubilados, pensionados y titulares de asignaciones que mantienen deudas con la Anses: el organismo anunció la suspensión del pago de las cuotas de abril y mayo, con lo que extendió el período de gracia abierto en enero.

El Gobierno está “tomando medidas que implican un esfuerzo importante”, para “ayudar a quienes más están necesitando apoyo por parte del Estado”, sostuvo Vanoli, que cerró el anuncio en la sala de conferencias de la Casa Rosada. No se permitieron preguntas de los periodistas presentes. Tampoco un intercambio informal fuera de micrófono, como se dispuso ayer, después del anuncio sobre la extensión de licencias y del trabajo a distancia. “Nuestra tarea es fortalecer la asistencia alimentaria y sostener los ingresos de los que la tienen más complicada en un contexto que combina una situación social crítica, con un 35% de pobreza y un 40% de informalidad laboral, y un parate económico producto del coronavirus”, dijo.

El ministro de Desarrollo Social anunció también el refuerzo de los fondos que el Estado nacional distribuye en comedores escolares y comunitarios, estos últimos coordinados por organizaciones sociales. Según pudo averiguar LA NACION, la asistencia adicional será de unos 2000 millones de pesos, lo que implica la duplicación de lo que el Estado nacional invierte todos los meses en los comedores y merenderos. “Es un refuerzo presupuestario adicional sobre la base de que estamos trabajando para ir a un esquema de viandas o de entrega de módulos alimentarios para evitar el traslado de personas, y de acuerdo a las maneras y particularidades de cada provincia”, indicó el ministro.

A estas medidas se sumará la activación de un plan de maniobra pública, al que se destinarán 300 millones de pesos, para la reparación de escuelas, clubes y viviendas deterioradas. “La idea es que eso ayude a sostener la actividad en los barrios más pobres, a partir de la compra de materiales en los corralones. Es lo que llamamos el desarrollo local desde abajo”, señaló Arroyo. La ejecución de esas obras, detalló el funcionario, dependerá de municipios y organizaciones sociales, y podría arrancar a fines de mes.

La batería de medidas sociales se completa con el cambio de modalidad en la distribución de la tarjeta Alimentar, el programa que asigna un monto adicional de entre 4000 pesos y 6000 pesos mensuales para las familias titulares de AUH con hijos menores de seis años. Ya no se entregarán de forma presencial. Las 400.000 que restan repartir, de un total de 1.500.000, llegarán por correo. Para eso, los beneficiarios deben validar su domicilio por medio de la aplicación celular Mi Argentina. (La Nación)

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