Por la pandemia, la economía caería hasta 6,1% este trimestre

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Coronavirus en Argentina - Foto: Telam

Los analistas encuestados por el Relevamiento de Expectativas del BCRA esperan un rebote desde el trimestre siguiente; aumentará el déficit y, respecto del tipo de cambio, consideran que subirá el dólar

Por: Javier Blanco

La irrupción en el último mes de la pandemia de coronavirus en el país modificó drásticamente el GPS del mercado : los analistas, que estaban ilusionados con ver una tenue luz al final del túnel, descubrieron que lo que viene es un tren y que el choque agravará los problemas con que ya convivía la economía local.

El cuadro de inflación, consideran, se moverá a la baja, producto del congelamiento tarifario, los controles de precios y el dólar estable. Finalmente avizoran una recesión a punto de llegar a un piso tras 23 meses de caída en los niveles de actividad, que se esfumó por completo.

Así lo dejó a la vista ayer el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la encuesta más abarcativa de la plaza doméstica que mes a mes realiza el Banco Central (BCRA) para conocer las proyecciones sobre las que los agentes económicos diagraman sus negocios a partir de consultar las previsiones de distintos economistas y consultores (aunque fueron apenas 34 en este caso, el menor número en varios meses).

Según el cuadro que describieron al ser consultados durante el 26 y 31 de marzo (plena cuarentena), la “vacuna” de inactividad para tratar de evitar una propagación incontrolable del virus y la megaemisión monetaria para tratar de evitar que la parálisis lleve a un masivo quiebre de empresas y comercios le costarán al país una caída adicional de entre 3,1 o 3,2 puntos en el producto bruto interno (PBI).

Esto significa que la contracción de la actividad que hasta aquí estimaban en el 1,2% para el año en curso ahora la proyectan entre 4,3% y 4,4% en promedio, aunque ya se conocen proyecciones de bancos del exterior que la imaginan aún mayor.

La caída se concentraría básicamente en el trimestre que está en curso, que, estiman, cerraría con una variación negativa de 4,9% (4,7 puntos mayor que la caída esperada para estos meses en la encuesta del mes previo), aunque los pronosticadores que el relevamiento reconoce como más certeros (publica desde hace un mes un ranking al respecto) estiman ese derrumbe en el 6,1 por ciento,

Esto, tras haber cerrado el primer trimestre del año con una contracción del 1,6% con relación al cuarto trimestre de 2019, según sus proyecciones (el dato oficial se conocerá en algo más de un mes), caída 1,1 puntos superior a la que esperaban hasta hace un mes.

El BCRA destacó que la primera medición de la expectativa de crecimiento para el tercer trimestre de 2020 sugiere que el efecto de la pandemia se percibe “como transitorio”, conclusión a la que llega al observar que para el trimestre siguiente los analistas esperan una recuperación de la actividad con una expansión proyectada de 0,7% para ese período.

A la espera del rebote

Lo único positivo al respecto es que, dado el desplome del año en curso, la recuperación prevista para 2021 sería bastante más robusta: llegaría al 3% contra el 1,7% previsto hasta febrero, aunque eso parezca hoy largo plazo.

El otro gran golpe que la pandemia le provocará a la economía viene, previsiblemente, por al lado fiscal.

“En el marco de la actual pandemia, los participantes del REM esperan actualmente un déficit fiscal primario de $696.000 millones para este año”, dice el informe.

De este modo, proyectan un aumento del déficit que llegaría a los $560.700 de millones respecto del anterior relevamiento y que a la vez dejaría mucho más condicionadas las cuentas públicas hacia 2021.

El pronóstico para el año próximo sugiere que el déficit se acotaría en términos nominales hasta $500.000 millones, pero ese monto es $382.500 millones superior al que esperaban. Según la lectura de los analistas, la crisis llevará al Gobierno a acelerar la tasa de devaluación del peso en adelante para tratar de compensar sus costos. Eso se adivina cuando se observa que hasta hace un mes esperaban ver al dólar cotizando a $78,90 para fin de año y ahora imaginan que cerrará 2020 a $88.

El dato más sorpresivo del REM lo aportan las proyecciones inflacionarias. Pese a la fuerte emisión de pesos verificada en marzo (cuando la base monetaria creció 34%) y la proyectada para abril y junio mientras se aguarda una recuperación progresiva de la actividad, los analistas no cambiaron su proyección de una inflación minorista cerrando en el 40% este año.

Este resultado está influenciado porque habían estimado subas mayores en el IPC en la primera parte del año que luego revisaron, y retocaron al alza los meses siguientes. Según sus estimaciones, la inflación habría cerrado en el 2,6% en marzo y se movería entre 2,7 y 2,9% en los tres primeros meses antes de instalarse sobre el 3% mensual desde junio y hasta septiembre. (La Nación)

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