Advierten que la mitad del empleo está en riesgo y la desocupación llegaría al 13%

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Por: María Julieta Rumi

Por el coronavirus y la cuarentena muchas empresas no están facturando o vieron disminuidas notablemente sus ventas, por lo cual no pueden hacer frente a los costos fijos, entre ellos, el salario de sus trabajadores. Y la mayoría afirma que no puede acceder a las ayudas anunciadas por el Gobierno, como el Repro y los créditos con una tasa del 24% . Ante este panorama, distintos analistas creen que aumentarán los casos de suspensiones y recortes salariales y advierten que la mitad de los puestos de trabajo de la economía se encuentran amenazados.

Consultado sobre este escenario, Pablo Dragún , director del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina ( UIA ), dijo que la prohibición de realizar despidos (que rige por decreto hasta fines de mayo) “es positiva para contener la cuestión social”, pero que “las empresas que no están produciendo nada necesitan tener herramientas para bajar sus costos”.

En este sentido, citó el mecanismo del artículo 223 bis de la ley de contrato de trabajo, que permite realizar suspensiones y que las remuneraciones sean no contributivas, lo que hace bajar el costo laboral. “Hay un diálogo para establecer también un mecanismo ágil para lo que es el personal no comprendido en los convenios de trabajo para que se pueda aplicar esta solución. Es una posibilidad con el fin de preservar los empleos en el largo plazo y garantizar la sostenibilidad de las empresas, como plantea la Organización Internacional del Trabajo “, agregó.

Según la información que tiene la UIA, las empresas más comprometidas son las de mano de obra intensiva que no están produciendo, si bien las que se dedican a actividades exceptuadas también tienen dificultades. “Por un lado, las esenciales son las que tienen más posibilidad de ir manteniendo el empleo, pero también es cierto que en algunos trabajos no se puede hacer home office , en otros se va a la planta y en otros no se puede ni lo uno ni lo otro. Hay que establecer un mecanismo que diferencie los ingresos por ese lado para mantener la cuestión equitativa también en la planta. Es difícil de estimar un impacto en el empleo actualmente, pero es cierto que lo que sale de nuestra encuesta es que se dificulta el pago de haberes en esta situación en que hay poca ayuda financiera, más allá de los esfuerzos que está haciendo el Gobierno”, completa.

Según el citado relevamiento, el 72% de las empresas tuvo una caída en las ventas superior al 60% y el 87% de ese universo tiene dificultades para pagar sueldos: un 64% manifiesta que no podrá abonarlos y otro 23%, que solo podrá depositar la mitad. Y, para empeorar las cosas, un 80,5% no pudo acceder a créditos bancarios.

Por su parte, Soledad Pérez Duhalde, directora de Operaciones de la consultora Abeceb, dijo que el desempleo llegaría en promedio al 13% este año, frente al 9,8% de 2019, con una caída del salario real del 6%. Esto teniendo en cuenta el escenario positivo de que la cuarentena se levante gradualmente después del 26 de abril. “Los despidos están suspendidos para empleados formales, pero la cuarentena impacta de lleno en todo lo que es comercio en el conurbano bonaerense. Y a nivel sectorial, a lo largo del año vas a seguir necesitando asistencia para rubros como el comercio, el turismo y el entretenimiento, que no van a generar empleos y van a seguir acotados por las disposiciones del Estado y las medidas de autocuidado de las personas”, detalló.

En cuanto a las suspensiones, pronosticó que estarán sujetas a la curva de contagios y lo que pase en la Argentina y en el resto del mundo, pero se van a incrementar. “Se pagarán los sueldos, pero va a haber un avance de las empresas en la reducción laboral”, vaticinó.

De acuerdo con un informe de Ecolatina, la pandemia pone en riesgo la mitad de los puestos de trabajo, y los más afectados serían los casi 5 millones de asalariados informales y más de 4 millones de cuentapropistas. “La precariedad de gran parte de estos trabajadores los pone como la parte flexible de nuestro mercado laboral. Son quienes más sufren la crisis, sus empleadores no logran recibir ayuda del Gobierno y el eventual desempleo los encuentra sin un seguro al que recurrir. En este sentido, el Ingreso Familiar de Emergencia ($10.000) intenta asistir a muchos de estos trabajadores, pero dicho importe es mucho menor que el percibido anteriormente”, afirma el informe.

Otros trabajos en riesgo, aunque en menor medida, serían los asalariados privados que trabajan en pymes, dependiendo del sector de que se trate y la capacidad financiera de la empresa para solventar, en una economía ya recesiva, algunas semanas con pocos o nulos ingresos. Los más protegidos en este momento serían los asalariados formales públicos (3 millones de personas).

Siguiendo esta línea, en Abeceb señalan que los grandes centros urbanos (con excepción de la Capital Federal) resultan los más afectados por la cuarentena, dadas la elevada informalidad y la baja proporción de empleo público. “Las provincias de la Patagonia muestran en general una buena proporción de empleo registrado gracias al peso directo e indirecto del sector petrolero. Este segmento se ha visto fuertemente golpeado por la crisis, y gran parte de los empleados se encuentra sin operar. En las provincias del norte del país, en cambio, la tasa de informalidad del sector privado es bastante elevada, pero es compensada por el fuerte peso del empleo público”, dice un informe de la consultora, y completa: “Hacia adelante habrá que considerar el impacto de los acuerdos de cada gremio, dado que incluso en trabajadores formales si la actividad demora en reanudarse es posible que se avance en recortes salariales significativos”. (La Nación)

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