El proyecto K de impuesto a la riqueza ya está listo, pero en el Congreso circula otra propuesta

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Máximo Kirchner gana terreno para presidir el bloque de diputados, tras la reunión de Alberto Fernández y Cristina Kirchner

El kirchnerismo lo presentará tras la primera sesión virtual de Diputados. Alcanzaría a 12.000 personas.

El diputado kirchnerista Carlos Heller ya tiene redactado y listo para ser presentado -será acompañado con las firmas de Máximo Kirchner y posiblemente todo el resto de la bancada del Frente de Todos- el controvertido proyecto de ley que grava con un nuevo impuesto a las grandes fortunas para atender los gastos en salud ante la emergencia del Coronavirus. La decisión es que la iniciativa ingrese formalmente por mesa de entradas de la Cámara baja apenas Diputados logre sesionar de manera virtual por primera vez en la cuarentena​, lo que probablemente suceda esta misma semana.

Cerca de Heller aseguran que el proyecto está todo redactado. Pero que cada vez que lo repasa, el diputado le hace algún retoque. Ahora tiene dudas con el mismo nombre de la iniciativa. Hoy por hoy es: “Tributo Extraordinario para Morigerar los efectos de la Pandemia de Covid-19”. Quizá en vez de ‘Tributo’ sea “Aporte Extraordinario”, cuentan en la bancada kirchnerista.

En lo fino, la iniciativa fija un gravamen ascendente del 2 al 3,5% a todos los argentinos que declararon tener más de 200 millones de pesos al pasado 31 de diciembre. Se estima que los afectados serían alrededor de 12.000 personas. Los que declararon menos de $ 200 millones quedarán exceptuados del nuevo impuesto.

La alícuota irá subiendo por escalas. Los que hayan declarado entre 200 y 400 millones deberán tributar 2%. Y se va acrecentando de a medio punto hasta los $ 3.000 millones. A partir de ahí se tributará el 3,5%.

Según las estimaciones del oficialismo, podrían recaudar entre 3.500 y 4.000 millones de dólares, que al cambio oficial serían más de 234.000 millones de pesos.

La intención, por ahora, del oficialismo es darle un tratamiento veloz en Diputados. Primero deberá discutirse en la comisión de Presupuesto, que preside el propio Heller. Después en el recinto. Aunque para su aprobación se requiere de una mayoría especial (129 diputados) por tratarse de un impuesto con una asignación específica, en la bancada del Frente de Todos aseguran que cuentan con los votos necesarios.

Circula en el Congreso una “sugerencia” para hacer “más racional” el nuevo impuesto. La propuesta es atribuida en el oficialismo al sector empresario. Se sabe, por otro lado, que la UIA armó un comité para analizar el nuevo tributo y que ha hecho llegar sus comentarios al Gobierno.

Para evitar la eventualidad de que el nuevo impuesto quede trabado por algún amparo judicial, la alternativa que circula de manera reservada en el Congreso es que el tributo sea tomado como “crédito de impuesto a las ganancias”.

“Permitiendo que dicho crédito no prescriba y se ajuste por inflación, pudiendo ser aplicado al pago del impuesto a las ganancias para los vencimientos de declaraciones juradas a partir de 2024, con un tope anual del 24% del impuesto anual determinado”.

En la bancada del Frente de Todos de Diputados aseguran desconocer esa “sugerencia”. Y agregan: “Sería cambiar el espíritu de la ley. Lo que estamos proponiendo es un aporte extraordinario, no un adelanto de impuestos”.

Igual, admiten, el texto podría sufrir modificaciones en caso de que en Diputados reciban “órdenes de arriba”.

En el sector empresario aseguran que a Alberto Fernández y que al ministro Economía Martín Guzmán​ la iniciativa no los entusiasma. “Guzmán en privado la califica de ‘irritativa'”, dicen del lado patronal.

Tributaristas que han sido consultados en las últimas semanas por empresarios consideran que la iniciativa, en caso de ser sancionada, quedará trabada en la Justicia por “inconstitucional por superponerse” con el impuesto a los Bienes Personales.

“El 80% de los afectados va a discutir en la Justicia el pago del impuesto. Los amparos van a tener efecto suspensivo y la discusión no va a durar menos de 4 años en los Tribunales”, advierte un tributarista.

Ese experto califica además al gravamen de “confiscatorio”: dice que el que tiene activos en el exterior tributa 2,25% y con la nueva alícuota del 3,5% pasaría a pagar 5,75%. “Sería una confiscación que afecta el derecho de propiedad privada”, agrega.

En el propio oficialismo saben que de aprobarse la ley la pelea será en la Justicia. “Todo es judiciable, ¿pero qué juez se va a oponer a un aporte extraordinario para la lucha contra la pandemia?”, se preguntan en el Frente de Todos.

Imaginan, incluso, que en caso de que la ley quede trabada en primera instancia, la Corte podría intervenir directamente a través de un recurso de “per saltum” presentado por el Gobierno. Se desconoce, por el momento, si el Poder Ejecutivo está dispuesto a jugar y si de hacerlo, lo hará tan a fondo. (Clarín)

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