ATP: el Gobierno define nuevos criterios para pagar los salarios de las empresas golpeadas por la cuarentena

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En las próximas horas se segmentará el beneficio. En mayo el Estado pagó hasta el 50% de los sueldos de 2 millones de trabajadores privados.

Por: Annabella Quiroga

En las próximas horas el Gobierno rediseñará el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) que en mayo le permitió pagar hasta el 50% de los sueldos de 2 millones de trabajadores privados. De cara a junio estudian segmentar el ATP con ayudas diferenciadas para las empresas que ya volvieron a trabajar y para aquellas que aún están paralizadas por la cuarentena.

Según pudo saber Clarín lo que se planea es dejar de pagar parte de los sueldos de aquellas firmas que ya están produciendo y reconvertir esa ayuda en créditos blandos. En cambio, las empresas que aún no puedan abrir sus puertas seguirían accediendo al salario complementario.

El ATP ya se pagó con los haberes de abril y mayo y cubre hasta el 50% del sueldo de los trabajadores privados con un tope equivalente a dos salarios mínimos.

El  tema se terminaría de definir en la reunión de gabinete económico de hoy, en la que participarán el jefe gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros de Trabajo, Claudio Moroni, Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y Economía, Martín Guzmán, entre otros funcionarios.

Con los números sobre la mesa se evaluará cómo readecuar la asistencia. El gobierno ya cuenta con algunos datos para definirse. El primero es la segmentación geográfica: los datos oficiales muestran que con la flexibilización de la cuarentena el 85% del país ya está produciendo.

“A medida que las empresas vuelven a funcionar necesitan un nivel de asistencia cada vez menor”, aseguró un funcionario. Por eso “está bajo análisis la posibilidad de que en la tercera etapa del ATP se otorguen créditos blandos en lugar de subsidios”. La segmentación se haría por región y por rama de actividad. Esto implica que los subsidios podrían continuar para las empresas paralizadas sin importar si se encuentran en provincias que ya están en la fase cuatro de la cuarentena. Sería el caso de los sectores turismo y esparcimiento, entre otros.

A la vez, pese a tener una cuarentena más estricta, el subsidio podría mutar en crédito blando para empresas del AMBA que operan en sectores en los que la actividad ya está permitida.

Una de las cosas que aun quedan por definir es qué pasará con las compañías que están trabajando sin restricciones pero que aún así tienen caídas en sus ingresos producto de la cuarentena. Hasta mayo calificaban para el ATP las empresas que podían mostrar una merma en la facturación con relación al período anterior. En esta tercera etapa no está claro que ese parámetro siga funcionando.

Detrás de esta decisión de reconvertir los ATP está la restricción presupuestaria. Este programa le cuesta al Estado $ 49.000 millones al mes. Una cifra difícil de sostener en una administración que aún batalla para salir del default y acordar una reestructuración de la deuda. Por eso están buscando una salida que permita mantener la asistencia para que no se pierdan más puestos de trabajo pero sin que esto siga perforando el agujero fiscal.

Mientras se definen estos cambios, entidades empresariales como la Unión Industrial y CAME le reclaman al Gobierno que incluya dentro del ATP una ayuda para el pago de los aguinaldos, algo que por ahora no está previsto en el programa. (Clarín)

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