Uno de cada cuatro argentinos recibe asistencia alimentaria a través de los planes oficiales

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Durante la pandemia, la cantidad de personas que reciben estas ayudas pasó de 8 a 11 millones. Este año ya se destinaron $ 60.000 millones, cuatro veces más que los recursos de todo 2019.

Por: Annabella Quiroga

La pandemia agudizó la pobreza y empeoró la falta de alimentos. Hoy 11 millones de personas -uno de cada cuatro argentinos- reciben algún tipo de asistencia alimentaria de parte del Estado. Antes de la cuarentena había 8 millones de personas en esa situación.

Durante los primeros seis meses de 2020, el ministerio de Desarrollo Social destinó $ 60.000 millones a estos programas, cuatro veces los $ 15.000 millones que se habían utilizado para este fin a lo largo de todo 2019.

Hoy la asistencia alimentaria incluye varios programas: la Tarjeta Alimentar, las transferencias a los comedores comunitarios y merenderos y la entrega de alimentos secos a las familias, además de módulos de capacitación para mejorar la nutrición.

La tarjeta Alimentar empezó a instrumentarse durante el verano. Está destinada a 1,5 millones de hogares con niños menores de 6 años que reciben también la Asignación Universal por Hijo (AUH). Según la cantidad de menores a cargo, cada familia cobra entre $ 4.000 y $ 6.000 al mes.

Por otro lado, las transferencias para el funcionamiento de los comedores comunitarios alcanzan a $ 1.500 millones en el primer semestre, 20% más que los $ 1.900 millones que se destinaron en todo el año pasado. Para los merenderos, los envíos del primer semestre fueron de $ 922 millones.

Según el relevamiento del ministerio de Desarrollo Social, hoy en el país funcionan 10.000 comedores, incluyendo merenderos y ollas populares.

El ministerio también destinó $ 3.500 millones en el semestre a la entrega de alimentos a organizaciones sociales para la población en situación de vulnerabilidad social.

“Lo que hicimos este año fue cuadriplicar la asistencia alimentaria”, indica el ministro Daniel Arroyo. “Antes de la pandemia eran unos $ 5.000 millones por mes, hoy son $ 14.000 millones”.

Después de la polémica del arranque de la cuarentena, cuando surgieron denuncias acerca de que el ministerio pagaba los alimentos a precios muy superiores a los que cualquier persona podía encontrar en los supermercados, Arroyo remarca que en las licitaciones se está respetando el esquema de precios máximos. “Tenemos entre 600 y 800 empresas de todos los tamaños registradas en esa plataforma; con esto se fomenta la descentralización. A quienes cotizan por arriba de los precios máximos el sistema los rechaza directamente. Ahora acabamos de hacer una compra de 8,5 millones de kilos de alimentos secos”.

La tarjeta Alimentar se paga el tercer viernes de cada mes. Arroyo cuenta que cuando se produce el pago “en los días siguientes disminuye la asistencia de la gente a los comedores. También baja cuando la gente tiene la posibilidad de salir a hacer “changas”, especialmente en los rubros construcción y textil. Por eso cuando se flexibilizó la cuarentena después del 17 de julio, la asistencia bajó”

¿Qué va a pasar de ahora en más con la asistencia alimentaria? Todos los analistas coinciden en que la pobreza aumentará en lo que resta del año, mientras que el empleo caerá. Cuando mayor sea la cuarentena, más fuerte será el golpe. En ese contexto, Arroyo apunta que la asistencia alimentaria a los sectores vulnerables “va a bajar poco. No vamos a seguir con 11 millones, pero no va a volver este año a la situación prepandemia”.

“Los recursos van a continuar creciendo. Quiero llegar a fin de año con una distribución de los recursos del ministerio que se deriven en un 50% a financiar planes de trabajo y otro 50% para asistencia alimentaria, pero sin que esto implique una baja en los recursos que se destinan a la asistencia alimentaria”, dice el ministro.

Por lo pronto anticipa que en las próximas semanas van a incorporar más familias a la Tarjeta Alimentar, sumando a las nuevas madres y a las mujeres embarazadas. Estiman que se agregarán entre 150.000 y 200.000 beneficiarios adicionales.

Para la pospandemia, el Gobierno continúa debatiendo si avanzará con la idea de Arroyo de aplicar una renta básica que llegue a unas 3 millones de familias y sea complementaria com la AUH, o si habrá nuevas tandas del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). El pago de este bono de $ 10.000 está por entrar a una tercera ronda, que comenzará a pagarse el lunes 10 de agosto para 9 millones de personas. Con la extensión de la cuarentena no se descarta que se habilite un cuarto pago. “La renta básica está en estudio, no hay ninguna definición aún. Estamos analizando permanentemente cómo evoluciona la situación”, señala Arroyo. (Clarín)

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