El refuerzo del cepo reabrió la salida de depósitos

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Por: Javier Blanco

Las últimas medidas que adoptó el Gobierno para tratar de frenar el drenaje de dólares del Banco Central (BCRA) y evitar una mayor devaluación del peso comenzaron a minar uno de los soportes que tenían las reservas: los depósitos privados bancarios en dólares.

Esas salidas de fondos, que ayudaron a que desde ayer las reservas brutas alcanzaran su menor nivel en tres años y ocho meses, se profundizaron este martes, según admitieron en los bancos.

El hecho que el mercado cambiario se encuentre paralizado y no se pueda comprar dólar ahorro, debido a las dificultades de los bancos para readecuar los sistemas a las nueva norma del Banco Central, generó desconfianza. A eso se sumó la obligación que se impuso a algunas empresas de renegociar en el corto plazo deudas en divisas que vencen en menos de seis meses. El resultado fue ahorristas atemorizados, que desde el mismo miércoles (día después de los anuncios) comenzaron a demandar turno en los bancos para hacer retiros por ventanilla, según admitieron a LA NACION en varios bancos privados.

Esto puso en alerta ayer al Banco Central, que se apresuró a sellar un acuerdo con la Anses para tratar de rehabilitar la operatoria de dólar ahorro antes de que concluya esta semana, siguiendo un pedido que habían elevado los bancos para alertar sobre el impacto que esa parálisis tiene entre sus depositantes.

Los depósitos privados en dólares venían de acumular dos meses en alza, tras cinco meses de caída por los temores que había generado la cuarentena y los incentivos que había para liquidarlos en el mercado informal para obtener un importante ingreso en pesos. Tras contraerse en más de US$ 2600 millones en el semestre previo, habían repuntado 1,3% promedio en julio y agosto, meses en los que el stock total de estas colocaciones sumó casi US$400 millones, ya que se alimentaban de la masiva compra de dólar ahorro.

Pero esa tendencia a la recuperación, que ya se había quebrado al final de la primera semana del mes, cuando quedó claro que el éxito de los canjes de deuda no había logrado cambiar las expectativas, quedó anulada tras los últimos anuncios de medidas cambiarias.

Las cifras oficiales muestran que el total de colocaciones privadas en dólares, que había arrancado la semana pasada en US$17.414 millones, cayó a US$17.246 millones al pasado viernes. Según los últimos datos oficiales, mientras entre los días martes 15 (el de los anuncios), miércoles 16 y jueves 17 de septiembre hubo retiros netos de depósitos por 67 millones de dólares, el viernes 18 se fueron US$100 millones.

En los bancos consultados coinciden en describir que los retiros se vienen incrementando con el correr de los días. Y un dato de este martes lo reafirma: estuvo muy pedido el canje de dólares billete por dólares transferencia al BCRA, un mecanismo al que los bancos acuden para cubrir las salidas de depósitos en efectivo cuando vienen creciendo. “Hacía bastante tiempo que no se veían tantas posturas”, explicó un operador

En general, comentan que los depositantes no expresan desconfianza hacia el sistema financiero, que llega a esta instancia con una liquidez cercana al 75% en dólares (entre lo que mantienen líquido para atender retiros de caja y lo resguardado en encajes) tras más de dos años de corridas, dato que deja a la vista su robustez. Además, otros 6100 millones están colocados en préstamos a empresas exportadoras y con capacidad de repago. Lo que los ahorristas temen es la posibilidad de que la crisis de reservas que enfrenta el BCRA derive en una nueva confiscación o reprogramación compulsiva de esas colocaciones.

Eso, y la sensación de crisis política que se instaló con los desencuentros entre los funcionarios responsables de la economía (y sus semejanzas con cortocircuitos similares registrados durante el mandato de Mauricio Macri) dio lugar en los últimos días y en la jornada de ayer a un sinfìn de rumores.

“El problema hoy no está en los bancos, como en 2001, sino en el BCRA. ¿Puede hoy el BCRA aguantar un retiro de 50% de los depósitos en dólares, como el que ocurrió desde agosto hasta diciembre de 2019?:Debería, pero las últimas medidas crearon temores”, explicó el analista financiero Christian Buteler.

“No hay ninguna razón fundada para que haya problemas con los depósitos en dólares ni en pesos. El sistema está líquido y protegido en ambas monedas. El BCRA debería disponer que los bancos abran sin restricciones para que quien prefiera concurrir y retirar sus depósitos lo haga”, sostuvo el economista Fabio Rodríguez, socio en la consultora M&R Asociados.

“Entre encajes y cash, los bancos están muy líquidos. Las condiciones materiales del sistema son muy sólidas”, coincidió el analista Leandro Ziccarelli.

En realidad la crisis de confianza excede a los ahorristas. Abarca también a los inversores, en especial a aquellos que accedieron a canjear sus bonos argentinos para apostar a que una recuperación les ayude a recobrar esas tenencias en algunos años.

Según muestran las curvas invertidas de rendimiento de los bonos, temen que una crisis se precipite. De allí que mientras los bonos de corto plazo rinden hasta 15,5%, los de más largo plazo, que vencen de 2040 en adelante, rinden hasta un punto y medio menos. Es decir, “están mejor valuados porque se cree que, pese a posibles recaídas en el corto plazo, a largo plazo el país tendrá mayores chances de hallar un sendero de recuperación”, explica un operador de bonos.

Esto se refleja en una tasa de riesgo país que no deja de subir y escaló otro 1,4% en la jornada (quedó en 1357 puntos), para acumular un alza del 22% desde su reacomodamiento a la baja por la incorporación de los nuevos títulos. Esa suba deja a la Argentina discutiendo nuevamente el liderazgo de la tabla de países emergentes más riesgosos, a menos de 20 días de haber cerrado los canjes que aportaron un sustancial alivio en los compromisos de pago del país por varios años.

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