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Harta de promesas incumplidas, renunció la Jefa de Enfermería de la Terapia de Adultos del HRRG

El hospital regional de Río Gallegos - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz

Cuando parece que nada puede ser peor, en Santa Cruz, se vuelve posible y empeora. Fundamentalmente si hablamos de salud en esta pandemia. Este miércoles 21 de octubre, la jefa de Enfermería de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Regional de Río Gallegos (HRRG), presentó su renuncia indeclinable al cargo. Agotada de promesas incumplidas, no sólo por los recursos materiales, sino también humanos y la falta de respuesta en materia económica, la enfermera Norma Villa se alejó de su función.

La presentación de la renuncia de la jefa del servicio de Enfermería de la UTI del nosocomio local, fue sorpresiva para la comunidad, pero no así puertas adentro de ese centro de salud. 

Los reclamos se suceden desde todos los sectores y muchos, no desconocen que los planteos efectuados por Norma Villa, no fueron escuchados pese a los reiterados pedidos.

Según ella misma lo describió en la nota de su renuncia, que dirigió a la Jefa del Departamento Enfermería, Yanina Fabre, su dimisión está motivada en “la falta de cumplimiento de los diferentes compromisos económicos acordados para el personal que tengo a cargo”; también por “la falta de reconocimiento económico al personal que ejerce exactamente la misma tarea sin distinción de Ley, ya sea 1.795 o 1.200”. En este sentido, vale aclarar –a modo de ejemplo- que los auxiliares de enfermería, perciben un haber que ronda los $40.000, mientras que los enfermeros universitarios full time cobran aproximadamente el doble, siendo que ambos realizan el mismo trabajo. Claramente, el título es un ítem que hace diferencia y así debe ser, pero lo cierto es que insistentemente se plantearon opciones para equiparar el sueldo de éstos trabajadores, donde la consigna sea ‘igual trabajo, igual remuneración’, pero pese a los años, nada se ha logrado en este sentido con las autoridades provinciales. 

Como si estos argumentos no fueran suficientes, Villa menciona que también motivó su renuncia la falta de respuesta de toda la cadena de mando de las autoridades de salud. Todos funcionarios políticos que no han atendido los pedidos, empezando por el hospital hasta llegar al Ministerio de Salud. Ella precisa: “la falta de acuerdos claros y escritos por parte de la superioridad administrativa, llámese Dirección Hospitalaria; Dirección Provincial de Enfermería y Subsecretaría de Salud. La falta de comunicación o comunicación irregular con parte del Departamento Enfermería, como así también la falta de ética o respeto a los pasos administrativos en el manejo de personal a mi cargo”. Y, finalmente, remarca “la falta de pagos o la excesiva demora en acreditarse los mismos”. Como si algo faltara a la triste realidad del saturado HRRG, es que a los trabajadores no se les paga en tiempo y forma lo trabajado, pese a las quejas constantes, éste es un problema que –como tantos otros- sigue sin solución.

Durante gran parte del miércoles, los reproches y la preocupación se hicieron escuchar en los pasillos del ‘Regional’ por la saturación que se vive y por la vacante que se afronta en un sector clave. No sobran los profesionales y, mucho menos, quienes quieran desempeñar tareas en Clínica COVID o en la UTI de adultos, donde las camas están ocupadas a un 87,5% con pacientes infectados por el virus.

Con este cuadro de situación, desde el Departamento Enfermería (que es la máxima autoridad local de salud pública en esa área) se convocó para este jueves 22 de octubre a una reunión. La misma se realizará a las 18 horas en el salón Auditorium del Hospital de esta capital. Allí, las autoridades se encontrarán con los trabajadores. Algunos de ellos, plantearán (según le confiaron a OPI) su deseo de que Norma Villa permanezca en su cargo. Otros, atendiendo a que la renuncia se presentó de manera indeclinable, sentarán postura, una vez más, y remarcarán que la falta de cumplimiento de las promesas de mejoras laborales y económicas, hacen imposible el desempeño óptimo de las tareas. “Todos conocen los problemas y las necesidades, pero a nadie le importa atenderlas”, dijo un enfermero del hospital y remarcó: “Estamos trabajando el doble o el triple que antes y cobramos lo mismo. No queremos un bono, los enfermeros queremos un reconocimiento estable. Y no me creo eso de que somos esenciales. Si fuésemos esenciales, nos pagarían un sueldo en serio”. (Agencia OPI Santa Cruz)

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