Sin hablar con Cristina Kirchner, Alberto Fernández acerca posiciones con Máximo Kirchner y Oscar Parrilli

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El presidente Alberto Fernández y su comitiva descienden de la aeronave un Sikorsky S-70A Black Hawk - Foto: Telam

El Presidente se reunió con los dos, por separado, la semana pasada. El tema Rafecas y la situación del Frente de Todos, en las charlas.

Por: Pablo de León

Alberto Ángel Fernández y Cristina Kirchner no han hablado desde la carta que la hoy vicepresidenta hiciera pública, con un llamado a un diálogo nacional y con la enumeración de tres “certezas”, donde incluye su visión del momento histórico y donde no ahorró críticas a “los funcionarios que no funcionan” de la administración nacional.

Tras esa misiva, el Presidente ha intentado instalar su propia agenda de temas -además de las cuestiones que la pandemia requiere desde el mes de marzo cuando se instauró la cuarentena- y ha jugado políticamente: desde su foto conjunta con Vilma Ibarra y Sergio Tomás Massa (al día siguiente de la carta de CFK) hasta brindar su apoyo a la re-reelección de los intendentes, en un guiño a los alcaldes con los que se ve semanalmente.

Pero además de eso, Alberto ha tendido puentes con el kirchnerismo: el jefe de Estado mantiene diálogo cotidiano con Eduardo “Wado” De Pedro, quien es su ministro del Interior pero que es uno de los jefes de La Cámpora y es uno de los que habla de modo directo con Cristina Kirchner. El Presidente intercambia sobre temas de gestión y política con Wado.

Y esta última semana, el Presidente comió, por separado, con otros dos hombres claves del Instituto Patria, como se denomina al búnker K, con oficinas en el barrio de Congreso. El miércoles, comió con Máximo Carlos Kirchner, el jefe del bloque de diputados del Frente de Todos. Alberto invitó a Máximo a viajar con la comitiva oficial a Bolivia. a la asunción del nuevo mandatario Luis Arce. Y a la despedida que este lunes le hizo a Evo Morales, quien cruzó de La Quiaca a Villazón, lo que significó el retorno del ex mandatario boliviano a su país, luego de haber estado radicado en la localidad bonaerense de Martínez.

Máximo Kirchner había estado ausente de la inauguración de la estatua de su padre en el CCK, evento del que no participó él ni su madre. Ese día, Máximo se mostró en la inauguración de murales conmemorativos de Néstor Kirchner, en la localidad de Lomas de Zamora, con Martín Insaurralde y Federico Otermin.

Además, el joven diputado tampoco hizo uso de la palabra en la Cámara de Diputados, cuando se dio media sanción del Presupuesto Nacional, cuando es tradición que el jefe del bloque oficial cierre el debate con un discurso.

Alberto y Máximo hablaron y acercaron posiciones, tras la distancia que el joven Kirchner había tomado en los últimos días. En esa charla, también se habló de la situación interna del Frente de Todos, que cobró temperatura con la carta de CFK.

Un día después, el Presidente almorzó en la Casa Rosada -como contó el periodista Ignacio Ortelli- con Oscar Isidro Parrilli. senador nacional de absoluta cercanía con Cristina.

Parrilli, ex secretario General de Presidencia y ex titular de la AFI, es quien maneja los temas judiciales que se abordan en el Senado nacional, donde -por ejemplo- se definió el polémico traslado de los jueces federales Leopoldo Bruglia, Germán Castelli y Pablo Bertuzzi.

El tema que ahora ocupa al kirchnerismo en el Senado es la definición del Procurador General: los K pretenden cambiar la duración del mandato del Procurador y el modo de votarlo en la Cámara Alta, esto es, pasar de la necesidad de contar con los dos tercios a aprobarlo con mayoría simple, algo que el peronismo lograría con facilidad con la conformación actual del Senado.

Fernández insiste con que se vote al actual juez federal Daniel Rafecas en ese cargo y también en la última semana, la ministra de Justicia, Marcela Losardo, ratificó en medios que esa sigue siendo la decisión del jefe de Estado.

La charla entre el Presidente y Parrilli no encontró, por el momento, un punto de acuerdo sobre el tema del Procurador.

Así, sin hablar con Cristina Kirchner, Alberto Fernández intentó acercar posiciones con Máximo Kirchner y Oscar Parrilli, para reestablecer serenidad en el Frente de Todos, la coalición gobernante que todas las semanas arroja una novedad que altera los nervios de funcionarios y dirigentes de esta fuerza peronista. (La Nación)

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