Gran Bretaña también quiere obligar a Facebook a pagar a los medios por los contenidos periodísticos

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Según publica Clarín Como Australia, el Reino Unido promueve una legislación es ese sentido. Lo dijo el ministro Mak Hancock, luego de que el primer ministro australiano Scott Morrison anunciara que no nos vamos a dejar intimidar por las gigantes de las redes.

Por: María Laura Avignolo

Después de Australia, Gran Bretaña y Canadá. La empresa Facebook deberá pagar por sus contenidos periodísticos y habrá una ley británica que así lo establezca. Lo anunció el ministro Mak Hancock, luego que el primer ministro australiano Scott Morrison anunciara que “no nos vamos a dejar intimidar” por ellos. Fue tras el “blackout” noticioso de Facebook en Australia, como represalia ante la ley de retribución de contenidos, que los fuerza a pagar a los medios periodísticos y ya está en el senado de Canberra.

El ministro británico Hancock reconoció que el gobierno británico esta considerando una legislación para “tomar medidas enérgicas” contra el gigante de las redes sociales. Oliver Dowden, el secretario de Cultura, Mundo digital y Deportes esta “trabajando muy cercanamente” en cómo Gran Bretaña va a hacer compensar a Facebook a los medios por los contenidos que utiliza gratuitamente.

Los comentarios del gobierno británico llegaron después de que el bloqueo de los sitios noticiosos australianos por parte de Facebook, como protesta ante la ley australiana, se convirtió en un boomerang para el gigante de la red. El primer ministro australiano recibió la adhesión de los gobiernos más importantes del mundo.

El argumento fue que “una empresa no puede ser más grande ni influyente que un Estado, sus instituciones y la democracia misma”.

Sir Nick Clegg, el ex viceprimer ministro británico liberal demócrata y ex vicepresidente de Facebook, está bajo presión para renunciar a la compañía por diferencias con Mark Zuckerberg, el CEO, y su ética empresarial.

En una entrevista con Times Radio le preguntaron al ministro Hancock si Gran Bretaña iba a seguir el ejemplo de Australia. “Yo tengo una fuerte visión sobre esto. Soy un gran admirador de Australia y Canadá. Pienso que es una cuestión muy importante y no hay duda que el secretario de medios va a mirar esto de cerca”, anunció.

Nueva legislación

El gobierno de Boris Johnson está analizando un código que deben respetar los gigantes de la red y gobernará su conducta en el reino.

“Nosotros no descartamos una legislación estilo australiana para fijar los desequilibrios en las relaciones que existen entre las compañías de la web y las organizaciones de noticia. Es un proceso y estamos consultando”, dijo una fuente del gobierno inglés.

Google abandonó a Facebook en el camino en su batalla australiana. Ha firmado acuerdo con 50 medios y con Rupert Murdoch, el zar de la prensa en Australia y en Gran Bretaña, que presionó para que se penalice a Facebook.

Ahora la empresa de Zuckerberg asegura que “no son necesario cambios legales” y que “se pueden firmar acuerdos comerciales con las empresas periodísticas”. Un vocero sugirió un esquema por el que las organizaciones de prensa serían pagadas por algunos de los contenidos que aparecen en su sitio.

Las empresas periodísticas no están de acuerdo: consideran la oferta “un ejercicio de reparación de daño de relaciones públicas” de Facebook. Ellos quieren que legislen porque los gigantes de la web los están destrozando económicamente y los gobiernos los consideran ahora “una amenaza a la democracia y a sus instituciones legítimas”.

El secretario de Estado Dowden va a mantener conversaciones con Facebook esta semana. Según una fuente cercana dijo que “los comportamientos de esta compañía muestran un desarrollo preocupante”.

El primer ministro Boris Johnson es periodista y sabe el daño que han hecho sobre los periódicos el comportamiento depredatorio de los gigantes de la web. Le preocupa. Las compañías de medios tradicionales han perdido millones de libras esterlinas en publicidad frente a compañías como Facebook, que ganan con los contenidos periodísticos y despliegan su publicidad a lo largo de ellos, sin pago alguno. Los medios provinciales británicos ya han colapsado. Los otros tienen serios problemas, agravados por la pandemia y la caída de la publicidad global. Reglamentar los gigantes de la web es hoy una cuestión de sobrevivencia de los diarios y las agencias y de libertad de expresión .

En Australia, en Gran Bretaña, en Canadá y entre los parlamentarios de la Unión Europea, que preparan una legislación acorde, creen que las plataformas han herido a las organizaciones de noticias, al periodismo y su calidad. Los editores los acusan de proliferar falsas informaciones, informaciones manipuladas, sensacionalistas, con contenidos peligrosos y banales, que tienen adversas consecuencias para la calidad periodística. Los jóvenes hoy no leen los diarios sino se nutren por las redes, con un nivel alarmante de falsas noticias o información sin contexto, que difunden peligrosamente.

Informaciones falsas

Una investigación de la Comisión de la Competencia y el Consumo australiana encontró que “es muy difícil para los proveedores de contenidos, incluidos los diarios, lidiar con las plataformas”, cuyas reglas y algoritmos cambian con frecuencia.

Diana Bossio, una profesora de medios y comunicación en la Universidad de Tecnología Swinburne, en Melbourne, dijo que la política de Facebook es “ que si no les gustan las reglas, puede dañar los intereses nacionales”. Sugirió que “puede herir la democracia y aumentar las falsas noticias en un vacío de información real”. Para ella, “el daño a la reputación de Facebook tras el caso australiano va a herirlo en el corazón de sus ganancias y sus ingresos por publicidad digital”.

Facebook dijo que ayudó a los editores australianos a ganar alrededor de 407 millones de dólares el año pasado, a través de “referencias”. Pero para él mismo “la ganancia de la plataforma de las noticias es mínima”.

Si las negociaciones fracasan con los medios, la ley australiana prevé multas de siete millones de dólares por incumplimiento o el 10 por ciento de la facturación local de la empresa. La legislación que se esta estudiando en todos lados está vinculada a las multimillonarias ganancias de estas empresas en publicidad, a través de los contenidos periodísticos, y como deben compartirlas con los medios.

Otro de los problemas de los gigantes de la red es su daño a la democracia, en elecciones como las de Estados Unidos o el Brexit, a las instituciones y el aumento de noticias falsas y trolls. Generan un vacío de fuentes profesionales e informaciones verificadas. Eso también se va a regular.

Canadá ha dicho que espera formar una alianza global contra las “grandes tecnologías”. Francia planea exigir que las plataformas tecnológicas inicien conversaciones con los editores sobre el pago de contenido de noticias.

“Canadá está a la vanguardia de esta batalla”, dijo la semana pasada Steven Guilbeault, el ministro de patrimonio, a cargo de redactar una legislación similar. “Sospecho que pronto tendremos cinco, diez, quince países adoptando reglas similares”.

Julian Knight, presidente conservador británico del comité digital, de cultura, medios de comunicación y deporte, acusó a Facebook de demostrar “tácticas de matón” irresponsables que “controlan los procesos democráticos”. “Esto es Facebook diciéndole al mundo ‘Si desea limitar nuestros poderes, podemos eliminar lo que para muchas personas es una utilidad”, dijo.

Una portavoz del Departamento de Cultura, Medios, Medios Digitales y Deporte británico dijo que “el gobierno estaba creando una unidad de mercados digitales, que introduciría y haría cumplir un nuevo código para gobernar el comportamiento de las empresas de redes sociales. Esto ayudaría a “reequilibrar la relación entre los editores [de noticias] y las plataformas en línea”, dijo.

La rebeldía australiana

Mark Zuckerberg y su inteligencia artificial encontró a sus más feroces adversarios donde menos esperaba: en la rebelde Australia. Eso significa que no ha viajado lo suficiente y no conoce la personalidad de los “wild´s aussies” (los salvajes australianos) y sus francos diálogos. Facebook en su “blackout” también cerró las páginas de servicios de emergencia en plena pandemia y las organizaciones benéficas de violencia doméstica en Australia. Imperdonable y desestabilizador para su existencia.

La conducta de Zuckerberg fue desmenuzada por una periodista británica. “Con la disminución de la rendición de cuentas, ha venido aumentando la arrogancia. Los sentimientos que emanan de Facebook sugieren una empresa que ve la verdad y la decencia como impedimentos irritantes para obtener ganancias – perdón, “progreso”, escribió Clare Fofes, columnista de The Times de Londres, que firmó un acuerdo con Google.

“Durante años se nos ha dado la impresión de que el emperador Zuckerberg y su equipo piensan en los gobiernos como moscas que hay que aplastar. Los regímenes fiscales nacionales son para los mortales. Las invitaciones para comparecer ante los parlamentos son una distracción tediosa que debe tirarse a la basura digital. Las solicitudes de la policía para ayudar con las investigaciones son opcionales. Goliat ya no es un gran gobierno, sino el tipo de la camiseta gris”, dijo Clare Foges en The Times. Hay datos irrefutables. Las 69 millones de imágenes de abuso sexual infantil reportadas a la policía en los Estados Unidos el año pasado, el 94 por ciento provino de los servicios de Facebook. En Gran Bretaña, la compañía informa cada año a la Agencia Nacional del Crimen sobre 3.000 niños en situación de riesgo.

Por primera vez, los grandes de la red deberán rendir cuentas, ser regulados con códigos y compartir sus billonarias y depredadoras ganancias con los medios de prensa que utilizan para conseguirlas. (Clarín)

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