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EN 1982 FUIMOS A LA GUERRA CONTRA LA OTAN CON EL MISMO CONCEPTO DE LA GRAN GUERRA DEL ´42, SOLO QUE 40 AÑOS MÁS TARDE

EN 1982 FUIMOS A LA GUERRA CONTRA LA OTAN CON EL MISMO CONCEPTO DE LA GRAN GUERRA DEL ´42, SOLO QUE 40 AÑOS MÁS TARDE

(Por: Rubén Lasagno) – Esto que voy a destacar no pretende ser un ensayo ni un documento de análisis técnico, ni siquiera político de la guerra de Malvinas. La pretensión es solo aclarar algunas cuestiones que tienen que ver con el “ser argentino”, esa suerte de sujeto exitista, egocéntrico, proclive al autoconvencimiento y la mentira, cuando la palabra es vehículo de algún mensaje direccionado desde el Poder, con el fin de lograr un resultado determinado y concreto, generalmente orientado por el dedo interesado de quienes intentan imponer una idea, aún cuando sea falsa, errónea y sus consecuencias, altamente desastrosas para el país. Todo ello partiendo, de la observación y de haber vivido el momento histórico al que haré referencia.

En 1982 el proceso democrático era un movimiento imparable que las dictaduras vivían con gran nerviosismo en el país. Y hasta podríamos decir que había un factor empático de la dictadura con la primera ministra Margaret Tatcher, que  se debatía en un escenario más o menos similar en Gran Bretaña.

Y la guerra ocurrió por la desesperación propia de ambos bandos, cuyos gobernantes sentían amenazados sus sitiales de poder. Tatcher, se debatía entre una caída increíble de popularidad en un momento donde la crisis política la atravesaba y había mandado a desactivar, prácticamente, una parte de la fuerza aeronaval, por razones presupuestaria. En Argentina, el jefe de la dictadura General Leopoldo Galtieri, con vencimiento asegurado, buscaba el golpe de efecto que lo transformara en un nuevo héroe y no dudó en llevar al país a una guerra absurda, desafiando al principito, sin la mínima estrategia más que tirar de la cuerda con la idea de parar el conflicto antes que la sangre llegara al río; pero no contó que del otro lado, cuando los barcos de la Tatcher comenzaron a surcar los 14 mil kilómetros que los separan de las islas, ya no había vuelta atrás y en el momento en que la dictadura argentina comenzó a rebobinar su decisión, el submarino nuclear Conqueror se encargó de poner el punto de no retorno al conflicto, mandando a pique al Crucero General Belgrano. La sangre, había llegado al mar.

Reducida así la historia oficial del inicio de la guerra, nos abocaremos a lo que quiero destacar puntualmente: la increíble forma en que Argentina entró en guerra con el Reino Unido, una potencia aeronaval, integrante de la OTAN y nosotros, perdidos en tierra de confín, donde no solo estamos alejados de los centros comerciales y tecnológicos del mundo, sino que en 1982 tuvimos una casta de militares retrasados, vetustos y anquilosados, que ni siquiera tuvieron la viveza de observar la diferencia tecnológica que nos separaba de nuestros enemigos. ¿Por qué?, precisamente porque nunca Argentina se preparó para una guerra contra un gigante y esto hizo que el marco conceptual de la guerra que concebía el gobierno (de facto) de nuestro país, quedara detenido en la gran guerra de 1942, mientras el conflicto del Atlántico Sur transcurría 40 años más tarde, con las consiguientes diferencias técnico-tácticas que habían desarrollado los países más avanzados en todos esos años, entre ellos, Inglaterra.

El oscurecimiento de las ciudades

Uno de los mecanismos difundidos con carácter de obligatorio para toda la población, fue el oscurecimiento de las ciudades, especialmente en la Patagonia, ante la posibilidad de que Inglaterra decidiera atacar el continente. El oscurecimiento fue una táctica de la segunda guerra, aplicada para invisibilizar los objetivos en tierra y confundir a los viejos aviones bombarderos que carecían de tecnología para “ver de noche”, es decir equipos de visión nocturna, que comenzaron a desarrollarse en el mundo de las armas a mediados de los ´50, se perfeccionaron en los ´70 y se consolidaron como equipos de combate, mucho antes de la guerra de Malvinas.

En Europa las ciudades afectadas por la segunda guerra mundial, no dejaban escapar ni un pequeño haz de luz para que los pilotos no obtuvieran sus blanco fácilmente, motivo por el cual los ataques nocturnos solían hacerse con luna que les permitiera a los bombarderos adquirir más fácilmente los blancos, dado que los mismos se fijaban visualmente, al momento de dejar caer las bombas.

Pero todo eso fue superado con el tiempo y en 1982 los Vulcan de la RAF venían dotados de equipos IR (infrarrojos) y las fuerzas de elite de tierra, tenían montado sobre sus fusiles, equipos móviles de prestaciones similares, lo cual en síntesis cuanto más oscuro estaba el campo de batalla o la superficie terrestre a bombardear, le era mucho más fácil acertar en los blancos elegidos, ya sea para dejar caer una bomba con notable precisión, las cuales además en ese momento  ya usaban con guías laser y misiles con cabeza buscadora IR, los cuales siguen las fuentes de calor. Nosotros teníamos bombas inerciales, sistemas de armas contracarro más humildes y misiles aire-aire que no eran de última generación como los incontrolables y efectivos AIM-9L Sidewinder montados en los Harrier, un arma aire-aire, desvelo de los aviones de la FAA.

Pero básicamente y sin querer entrar en detalle de otros temas aleatorios, lo que creo es el punto para entender la cabeza de los militares argentinos, empantanada en los años 40, cuando muchos de ellos eran jóvenes cadetes, es ver que a pesar del tiempo nuestros “estrategas” no habían evolucionado tecnológicamente, pero tampoco mental y estratégicamente.

Veinte años después, cuando en el 2003 EEUU invadió Irak, los ataques nocturnos a Bagdad se hicieron sin que los iraquíes repararan en el detalle de oscurecer la ciudad. De hecho las fotos remiten a que, mientras caían las bombas sobre la capital, todas las luces de la ciudad seguían encendidas, incluyendo la de las calles y la de los propios objetivos militares que iba a ser atacados. ¿Por qué?, sencillamente porque con la tecnología, que ya existía a finales de los ´70, los equipos nocturnos de combates tenían menos problemas para actuar en la oscuridad que con todos las luces encendidas, donde los sistemas sensibles a los destellos, pueden tener más oportunidad de “confundirse” que si, como hicieron en nuestro país, se oscurece la superficie generando una falsa protección, que finalmente no es tal.

Concluyendo y no sin antes rescatar el valor y el heroísmo de los argentinos que combatieron en Malvinas, es importante destacar el concepto vetusto que tenían, quienes enviaron al país a la guerra

Nos hicieron creer que adoptar medidas de los año ´40, era la solución para defendernos de una tecnología que en 40 años había escalado a niveles increíbles  y más aún, luego que la tecnología aeroespacial había comenzado a ser usada en el armamento militar, a principio de la década de los ´70. Y en gran parte, todo eso era conocido en el ámbito de Tecnología Militar que recorría el mundo, incluyendo mucha información pública, la cual era parte de importante revistas militares de circulación mundial, donde se mostraban el avance de los armamentos y los sistemas de detección y de visión nocturna, ya sean por el sistema IR (infrarrojo) o termográfico (visión por calor). 

Mientras todo ello ocurría en el mundo de entonces, la sociedad argentina era sometida, no solo a los vaivenes de una guerra absurda, con simulacros de protección de bombardeos “debajo de los bancos”, en las escuelas (en vez de refugios) sino a la psicosis de los oscurecimientos y las sirenas, tácticas defensivas y de alertas usadas por Gran Bretaña y Alemania en 1942, que en el ´82 eran absolutamente obsoletas e ineficaces. (Agencia OPI Santa Cruz)

7 Comentarios

  1. Señor Lasagno: Usted comete varios errores en su relato.
    La Gran Guerra fué desde 1939 hasta 1945, no del ’42.
    Los aviones Avro Vulcan (ingleses) NO tenían equipos de visión nocturna. Prueba de ello, es que se destinaron
    únicamente para atacar la pista de aterrizaje argentina en Puerto Argentino, esos ataques fueron unos pocos, en su mayoría diurnos (hubo sólo dos nocturnos) y gracias a Dios, sólo una bomba acertó de lleno en la pista, de las tantas que arrojaron desde muy gran altura. En ese tiempo, los Avro Vulcan, estaban en retirada, por obsoletos, como sus “hermanos bombarderos de la serie “V”, los Vickers Valiant y los Handley-Page Victor.
    Luego de esos episodios, nosotros, argentinos, pintamos “agujeros” en la pista para despistarlos.
    Le aclaro también que en 1982, los equipos de visión nocturna no estaban para nada tan desarrollados como en la guerra de Irak.
    Si, los misiles Sidewinder en su versión “L” (en ese tiempo, la última versión, eran los que usaban los ingleses, suministrados por “nuestros amigos norteamericanos”) eran temibles, sobre todo porque podían ser disparados desde cualquier posición relativa avión agresor-avión blanco (desde atrás, de costado, arriba, abajo, etc.).
    Saludos

    Conozco el tema de primera mano.

    • Jose Barbesi: le tomo la posta. No es mi intención discutir de armas, de lo cual algo se. La idea es plantear la mala concepción de la guerra. Se, como Ud, que la guerra se generó entre el 39 y 45. me sitúo en 1942, no veo en qué cambia el punto de vista. Los Vulcan eran viejos y vetustos, pero eran una amenaza y que no estuvieran dotados de visión nocturna no es porque no tuvieran capacidad de hacerlo, era, como dije en la nota, que la Tatcher estaba en plan de desmantelamiento de sus FFAA y planes de renovación. El ingenio de la visión nocturna, estaba desarrollado. LO que no se había conseguido aún es la miniaturización del sistema. El equipo portátil que llevaba el SAS contaba con una voluminosa batería, un reflector infrarrojo y la lente era de considerable volumen. Hoy (yo tengo dos visores nocturnos para mis armas) uno cabe en la palma de mi mano, el otro Burris va montado sobre un riel y es IR, telémetro, posee un sofwar balístico, etc. En la guerra de Irak todo eso estaba plenamente desarrollado, es cierto, pero los elementos ópticos iban por su tercera generación y la nanotecnología ya había comenzado a hacer lo suyo. En 1982, los sistemas estaban disponibles y yo ya compraba revistas de armas internacionales (españolas) donde se los describía. Otro karma fue el sistema Milan y nosotros teníamos solo 6 Exocets, de los cuales dos se tiraron en ejercicios en la Base naval Pto Belgrado, cerca de donde yo vivía, usando como blanco una embarcación de la marina, sobre la isla verde. El embargo de armas le impidió al país ajustar el sistema Etendart-exocet, otro error en el apuro por meterse en una guerra inconcebible. Y podemos seguir si quiere. Soy de esa época y se de lo que hablo. Gracias, saludos

  2. Con todo respeto Rubén, te recomedaria que no opines del tema sólo por lo que crees saber o viste.
    Sos un tipo con mucho y amplio criterio, me cuesta creer que estés escribiendo vos.

    Te sugiero arrancar por la parte bélica, visitando los sitios de veteranos, sobre todo los que relatan las hazañas por las cuales los mandos ingleses se sacan el sombrero, aunque no lo pueden hacer público.
    Escuchá el dialogo en ingles del General “wiskey” con Reagan y que es lo que le recalca a éste último, además acordate que se vencian los 150 años del reclamo.

    Luego averiguá sobre el mundo financiero y comercial que participó. Como por ejemplo porque un mercader comenzó la provocación comprando chatarra y poniendo trabajadores argentinos en territorio inglés (al menos en esa epoca).
    Tambien averigua porque teníamos Dager en lugar de Mirage (una pista: Dessault regalo los planos a…).
    ¿A donde iban los vuelos de Aerolineas a buscar armamento?.

    A todo esto, que admito lo debo haber puesto desprolijo, le agregaría indagar sobre la negación de los gobiernos democraticos de nuestros héroes (por para mi siempre lo serán todos los que participaron activamente o no, militares y civiles), te puede ayudar hablar con latinos que no sean los idiotas transandinos.

    Como broche, te invito a leer sobre Tousaint L’overture, el que declaró la independencia del primer país latinoamericano, Haití. Verás con tristeza que los amos del dinero nos tienen reservado el mismo destino, y nada me gustaria más que equivocarme.
    Un abrazo!

    • Beto: no has leído profundamente lo que escribí al respecto en la introducción de la nota cuando digo que no intento hacer un ensayo, ni un análisis político ni técnico de la guerra. Lo que vos decís es todo cierto, pero no viene al caso del tema central d ella nota de cómo nuestros militares fueron a una guerra con criterios viejos de 40 años antes y lo simbolizo en un hecho clave, que es el oscurecimiento de las ciudades, lo cual alude, precisamente, a una concepción retrógrado de guerra moderna. El resto es todo cierto y te doy la derecha en todo, pero objetivamente nada de eso desmerece mi posición sobre cómo vivimos la guerra en Argentina continental en 19982. Saludos

  3. Sr- Lasagno, viendo su articulo me acorde de lo leído en las memorias del general de la aviación de caza de la luftwaffe, Adolf Galland en El primero y el ultimo, donde casi ud, copia sus palabras (obvio que no) cuando este general describe con gran acierto que el alto mando de la luftwaffe tenia un atraso de 15 años cuando desarrollaron su brillante campaña….que fue brillante cuando se enfrentaron a enemigos mas atrasados que ellos (polacos y franceses) pero cuando se las vieron que los que estaban la día la situación fue bien distinta.

  4. Ruben, no fue mi intencion desmerecer tu opinión en lo técnico y te pido disculpas si así se entendió.

    A lo largo de estos casi 40 años me tocó relacionarme con diferentes actores de esa época, que nunca me hubiera imaginado y cada crítica por más sana y fundada que sea, me hace pensar en que golpea por dentro a cada uno de los que ahí participó, ya sea por obligacion o propia voluntad.

    Talvez es la impotencia de ver como se los viene denigrando desde los gobiernos “regre” que me hace saltar, pretendiendo que nos creamos que todo fue un fracaso y que seguramente no debe ser tu caso.

    Un abrazo!

  5. Mi reconocimiento y admiración por el valor y el heroísmo de los argentinos que combatieron en Malvinas, y mi repudio a quienes tomaron la decisión de enviar el país a la guerra con métodos de 1940. Algo muy parecido me pasa con el actual gobierno que quiere controlar el corona virus que nos está matando con métodos de 1918 cuando, a fines del año pasado, desperdició la posibilidad de tener vacunas a principios de este año en cantidades que hoy permitirían tener vacunada con dos dosis al menos el 50 % de la población. Mi reconocimiento y admiración por el valor y el heroísmo de los argentinos que prestan servicios de salud y esenciales.

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