El 2024 dejó una base de consumo más baja, con menor frecuencia de compras y carritos más chicos, aunque las expectativas para 2025 muestran una mejora en la confianza sobre la recuperación económica.
Según el informe Consumer Insights de Kantar Argentina, durante el último trimestre de 2024 la frecuencia de compra cayó un 5,3% respecto del mismo período del año anterior. Además, los hipermercados y supermercados perdieron participación, mientras que los mayoristas se consolidaron como una opción fuerte.
“Se registra un cambio en los hábitos de compra: mientras algunos hogares ya no sienten la necesidad de stockearse, otros todavía perciben un impacto en su presupuesto”, explicó Esteban Cagnoli, managing director Argentina de la División Worldpanel de Kantar.
La reducción de visitas afectó especialmente a categorías de alta frecuencia de compra, y solo los productos esenciales, como los alimentos secos, lograron sostenerse. A pesar de este ajuste, la omnicanalidad sigue firme: el 50% de los hogares compra en al menos cuatro canales diferentes para optimizar su gasto.
Más allá del freno en el consumo, el estado de ánimo de los hogares argentinos muestra signos de mejora. En enero de 2025, el 40% de los encuestados definió la situación con una palabra positiva como “esperanza”, frente al 27% que lo hizo en julio de 2024.
Además, el 48% de los hogares cree que su situación mejorará en un año (+7 puntos respecto a la medición anterior), mientras que solo el 17% considera que estará peor. En cuanto a la recuperación del país, el 13% estima que mejorará en seis meses, frente al 7% que lo creía posible a mediados de 2024. (Agencia OPI Santa Cruz)